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Innovación

ODS, oportunidad para que empresas impacten en lo social

24-02-2016, 4:45:12 PM Por:

Las empresas pueden usar los desafíos que plantean los 17 Objetivos de Desarrollo Sustentable para crear soluciones que se conviertan en posibilidad de negocio.

 “El mundo renueva su hoja de ruta”, con este posible titular, en septiembre de 2015 en las Naciones Unidas, los jefes de estado y de gobierno ratificaron la Agenda 2030, previamente consensuada por el grupo de expertos creado para este propósito, incluyendo la participación en todo el proceso de agencias gubernamentales y de la ONU, empresas y organizaciones de la sociedad civil. Es esta construcción participativa uno de los grandes logros, que ojalá se replique ahora que toca ponerse “manos a la obra”.

Los principales protagonistas de esta nueva agenda son los 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), con 169 metas, y que abordan aspectos tan diversos como la lucha contra la pobreza y desnutrición, el acceso a la educación, la sustentabilidad en nuestros patrones de vida y consumo, la preservación de los recursos naturales, y el cambio climático, entre otros.

Su aplicación es universal, tanto en los países desarrollados, como aquellos menos favorecidos, si bien cada estado será responsable de fijar las prioridades en función de la realidad de su territorio y sociedad. Con un plazo a 2030, en algunos casos adelantado por la urgencia, se hace necesaria la cooperación de los gobiernos, las empresas y la sociedad civil. Ésta  tiene un precedente en los Objetivos de Desarrollo del Milenio, aprobados en el año 2000 por la ONU y cuya consecución finalizó en 2015.

¿Cuál es el rol de las empresas?

No se trata de filantropía, ni de hacerse cargo de los asuntos pendientes de las diferentes administraciones públicas. Si bien las compañías pueden destinar parte de sus recursos mediante donaciones, el esfuerzo ha de ir más allá, enfocándose en la relación existente entre el desarrollo empresarial y el progreso socioeconómico de las comunidades. Como bien señalaba Ban Ki-moon recientemente, “un mundo más seguro  y sostenible es sinónimo de unas empresas más fuertes y unos mercados más prósperos”.

Dos son las opciones que aparecen en el horizonte inmediato de las compañías, no excluyentes y con un objetivo común, trabajar en pro de aquellos ODS que estén relacionados con sus actividades y negocios.

1.- Responsabilidad social

Las empresas van a contribuir a algunos ODS a través de los esfuerzos en reducir sus impactos negativos y potenciar los positivos.

2.- Innovación

Las empresas pueden encontrar en los desafíos que plantean los ODS una oportunidad de innovación, generando soluciones que se conviertan en posibilidades de negocio, permitiendo su sustentabilidad en el tiempo y contribuyendo al desarrollo socioeconómico. Como señalaba Lisa Kingo Directora ejecutiva de la Iniciativa del Pacto Mundial de la ONU, los ODS “pueden proveer inspiración y direccionar a las compañías para que transformen riesgos de negocio en oportunidades”.

SDG, el protocolo de sustentabilidad para las empresas

Pero toda batalla precisa de su análisis estratégico, y el desafío de los ODS no es una excepción. Para ello, las compañías necesitan evaluar su relación con ellos, y diseñar la estrategia y plan de acción a implementar. En este sentido, Global Reporting Initiative (GRI), The United Nations Global Compact y el World Business Council for Sustainable Development (WBCSD), tres organizaciones referentes a nivel internacional, han desarrollado de manera conjunta el SDG Compass, una suerte de protocolo que orienta en cómo proceder. Si la compañía ya dispone de una estrategia de sustentabilidad y comunica sus avances, el SDG Compass es compatible con la misma y permite integrar a los ODS, y si no es el caso, posibilita la construcción de la agenda de trabajo al respecto.

El SDG Compass se estructura en cinco pasos

1.- Línea base de las diferentes regulaciones y disposiciones internacionales de Naciones Unidas, por ejemplo en materia de derechos humanos.

2.- La empresa identifica qué impactos genera y dónde, incluyendo la consulta a sus grupos de interés, y se establece la correlación con los ODS (y sus diferentes metas); a partir del dimensionamiento de los impactos, se establecen los focos de actuación prioritarios

3.-  Se establecen los objetivos y metas por foco, y los planes de acción, incluyendo indicadores de seguimiento. A este respecto, es posible utilizar aquellos que forman parte de las habituales iniciativas de monitoreo y comunicación de la RS, como GRI.

4.- La compañía ha de anunciar entonces su compromiso público, y partir con la implementación del plan.

5.- Una vez asignadas internamente las responsabilidades, sensibilizados a los equipos, y puesta en marcha la acción, la empresa está lista para la etapa final, comunicar el desempeño y los avances que vaya alcanzando.

Para ello es posible el desarrollo de reportes particulares, o bien integrar la información en el reporte de sustentabilidad de la compañía, bajo la recomendación de seguir estándares internacionales como el ya citado GRI, u otras particulares por aspecto como el CDP (energía y emisiones, entre otros).

 

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