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El terrorismo nunca tiene justificación, dice el Papa

Francisco señaló que la fe no genera odio, ni derrama sangre, y pidió que esa ideología encuentre la colaboración del islam.

28-02-2017, 6:00:00 PM

El Papa advirtió hoy que la violencia contradice a cualquier religión digna de este nombre y condenó el uso de la fuerza en nombre de Dios, durante su visita a la Sinagoga de Roma.

Francisco se convirtió este domingo en el tercer pontífice en entrar en el Templo Mayor de la capital italiana, después de Juan Pablo II y Benedicto XVI. Fue un encuentro cordial con la comunidad judía que incluyó más de media hora de saludos personales.

“Cada ser humano, en cuanto criatura de Dios, es nuestro hermano, independientemente de su origen o de su pertenencia religiosa. Ni la violencia ni la muerte tendrán jamás la última palabra frente a Dios, que es el Dios del amor y de la vida”, señaló.

“Tenemos que pedirle con insistencia para que nos ayude a practicar en Europa, en Tierra Santa, en Oriente Medio, en África y en cada parte del mundo la lógica de la paz, de la reconciliación, del perdón y de la vida”, añadió.

El intenso operativo de seguridad que blindó las inmediaciones del templo, en torno al antiguo gueto de Roma, contrastó con el movimiento en torno al pontífice, quien llegó a bordo de una camioneta azul y sin escolta.

Fue acogido por el rabino jefe de Roma, Riccardo Di Segni y autoridades de la comunidad, dejó una cesta de flores blancas bajo la lápida que recuerda la deportación de los judíos romanos en 1943 y otras flores en la placa en honor a Stefano Gaj Taché, el niño asesinado durante el atentado terrorista de 1982.

En su discurso Ruth Dureghello, presidente de la comunidad judía de Roma, advirtió que la paz no se conquista sembrando el terror “con los cuchillos en la mano” y no se conquista derramando sangre en las calles de Jerusalén o de Tel Aviv.

“Todos nosotros debemos decir al terrorismo que se detenga. No solo al terrorismo de Madrid, de Londres, de Bruselas y de París, sino también ese que golpea todos los días a Israel. El terrorismo nunca tiene justificación”, sostuvo.

“La fe no genera odio, la fe no derrama sangre, la fe llama al diálogo y esta conciencia, que no pertenece exclusivamente a nuestras religiones, que pueda encontrar también la colaboración del islam”, agregó.

Por su parte, Di Segni aseguró que la bienvenida al Papa busca insistir en que las diferencias religiosas, que deben ser mantenidas y respetadas, no deben ser justificación para el odio y la violencia, sino que debe existir, por el contrario, la amistad y la colaboración.

El Papa recordó que en Buenos Aires, cuando era arzobispo, solía visitar las sinagogas y por eso afirmó tener un “vínculo espiritual”, “relaciones de amistad” y “diálogo común” con los judíos, a quienes señaló como los “hermanos mayores” de los católicos.

Rechazó cualquier forma de antisemitismo y denostó “cualquier injuria, discriminación y persecución que deriven de él”.

Finalizó su mensaje recordando a los seis millones de muertos judíos durante la “inhumana barbarie” del Holocausto, perpetrada en nombre de una ideología que pretendía colocar al hombre en lugar de Dios.

Aseguró que ese episodio histórico enseña que es necesaria siempre la máxima vigilancia para poder intervenir en defensa de la dignidad humana y de la paz cuando sea necesario. Luego saludó a un grupo de sobrevivientes de la persecución nazi en la Segunda Guerra Mundial.