Buscador
Ver revista digital
Empresas

50% de empresas familiares mexicanas, en riesgo de desaparecer

09-07-2024, 6:10:00 AM Por:
Empresas familiares
© Especial

Poca profesionalización, no tener un gobierno corporativo y falta de un plan de sucesión son los factores que debilitan a estos consorcios, según un estudio de IPADE-BBVA

Cinco de cada diez empresas familiares están en riesgo de desaparecer en México, debido a la acumulación de malas prácticas que afectan la dinámica tanto familiar como la del negocio, mientras que el 61% tiene problemas de profesionalización, revela un estudio del Centro de Investigación para Familias de Empresarios del Instituto Panamericano de Alta Dirección de Empresa (IPADE) y el banco BBVA.

En general, aunque las empresas familiares han aumentado sus ventas, en nuestro país estos consorcios “siguen descartando la importancia de establecer procesos de institucionalización, desarrollar un gobierno corporativo y preparar oportunamente la sucesión generacional.

Institucionalizar significa tener estructuras y procedimientos que permitan a la empresa funcionar aun cuando haya cambios de personas, por lo que “es imprescindible implementar buenas prácticas a fin de establecer un gobierno adecuado” en el negocio.

El estudio, denominado “Nivel de progreso de las Empresas Familiares para lograr su continuidad y armonía”, muestra que el 52% de estas organizaciones podría desaparecer porque las firmas no planean los procesos de sucesión entre generaciones.

“Sólo 3% de las empresas familiares cuenta con un plan explícito para llevar a cabo la sucesión en la dirección general”. Además, estas compañías no son ajenas a la dinámica familiar de sus propietarios, por lo que hay una “superposición de los sistemas familiar y empresarial”.

El estudio resalta que menos de una décima parte de las familias (6%) aborda estos problemas de manera oportuna, y en el 37% de los casos pospone las soluciones.

Múltiples actividades

El reporte indica que la institucionalización, profesionalización y desarrollo del buen gobierno siguen siendo áreas de gran oportunidad para las empresas familiares. Se trata de un tema en el que -lamentablemente- no ha habido avances, ya que únicamente el 5% de estas organizaciones está en orden en este rubro.

Todos estos problemas se reflejan en el hecho de que el 72% de los líderes de una empresa familiar asume múltiples roles: Gestionan, gobiernan, son los dueños y, por supuesto, son parte de la familia.

Esto implica que, cuando falta el creador de la firma, las segundas generaciones no están preparadas para dirigir el negocio. De hecho, el estudio reporta que únicamente el 21% de estas empresas están lidereadas por la segunda generación de la familia.

Estos datos prueban que los cambios generacionales en las empresas familiares son un factor del fracaso de los consorcios.

Avance femenino

Por otro lado, el estudio también explora el liderazgo de las mujeres en las empresas familiares: El 25% de estos negocios ya está en manos de la población femenina.

Si bien esta participación es positiva, el IPADE y BBVA consideran que aún se está lejos de lograr un equilibrio entre hombres y mujeres, pero sí se han registrado avances, pues hace unos años solo el 9% de las mujeres estaban al frente de este tipo de compañías.

Se destaca que las mujeres que dirigen empresas familiares son más jóvenes, teniendo en promedio 50 años, en comparación con los 56 años de los hombres con su propia empresa.

También son más mujeres las que tienen negocios como segunda o tercera generación, en tanto que el 7% de las empresas longevas, con más de 50 años desde su fundación, son dirigidas por mujeres, contra del 5% de los negocios con esta antigüedad que están a cargo de hombres.

Crecimiento de ventas

A pesar de estos problemas, y de que México enfrenta un contexto económico complejo, un 76% de las empresas familiares reporta que sus ventas crecieron en el último año.

“Sin embargo, también resalta que, para fines prácticos, un 53% de ellas no reparte dividendos. Esto puede significar un nivel alto de reinversión, pero asimismo puede ser un factor que genere tensiones, sobre todo si esas empresas tienen socios que no reciben réditos por sus acciones”, apunta el estudio.

Para el IPADE y para BBVA “no hay familias empresarias perfectas” que todo lo hagan bien, como tampoco las hay con problemas en toda la organización, a pesar de tener una dinámica negativa en sus negocios.

La mayoría de las familias empresarias de México tienen “buenas y malas prácticas”, pero es importante señalar que sí hay un porcentaje importante “que está ante la disyuntiva de trabajar y superar varios temas, o ir acumulando problemas” que ponen en riesgo su continuidad.

MÁS NOTICIAS:

autor Periodista y abogada, especialista en análisis jurídico y de derechos humanos. Ha sido reportera, conductora de radio y editora.

Comentarios