Dos lecciones de liderazgo de Tony Blair

En su visita a México, el ex premier de Reino Unido aseguró que un líder no nace, se hace con dos bases fundamentales: educación y enfoque.

24-09-2012, 1:38:06 PM

Durante su conferencia magistral sobre el liderazgo en la educación que ofreció en la Universidad del Valle de México, campus Coyoacán, Tony Blair aseveró que la globalización cambia a los países a paso acelerado y quien no camine al mismo ritmo corre el riesgo de perderse, por ello, la educación es fundamental para la generación de cambios y la creación de líderes que puedan ejercer dichas modificaciones para un bien común.

El ex primer ministro de Reino Unido, afirmó que ser un líder se ha convertido en todo un reto en los tiempos actuales, pero no es imposible. “Un líder no nace, se hace”, señaló contundente. Y eso se logra a través de la educación, que es la fuente primordial de cualquier líder y México necesita trabajar fuertemente en ello, señaló. 

“La educación ha sido tan importante para mí, nacionalmente como cualquier otro tema. Yo nunca voy a aceptar el hecho de que el niño crezca en la pobreza y que signifique eso que no puede obtener una buena educación y jamás voy a aceptar que solamente porque debido a una clase social o antecedentes sociales, debamos ser indiferentes para simplemente cruzarnos de brazos y que no podamos hacer nada con las circunstancias”, comentó.

Para el líder internacional, muchos de los problemas en los que el mundo se ve sumergido – guerras, merca y crisis económicas-, podrían ser cambiados a través de grandes pasos que las naciones den, y uno de ellos es brindar educación.

“Este tema es prioritario para el mundo moderno. Hay que educar para una mente abierta, para comprender. El mundo de hoy le pertenece a los que se preparan, a los que son creativos, imaginativos, los que empiezan de cero y están renovándose con los cambios del mundo, ese es nuestro desafío”, afirmó durante la ponencia.

Otra de las recomendaciones del líder internacional, es enfocarse en las prioridades “como un rayo láser”, porque si no se programa en ello y se pierde en acciones del día a día corre el riesgo de desplazarlas y no cumplir sus objetivos.

Comentó que como líder del Reino Unido aprendió que el cambio debe realizarse, pues quien no lo hace se quedará rezagado en el pasado, y aunque a la gente no le gusta el cambio es necesario hacerlo.

“Cuando por primera vez se propone algún cambio, la gente dice mala idea, cuando se hace el cambio, entonces llega el infierno y después de haber efectuado el cambio, hubiéramos deseado todavía más”, comentó el ex ministro británico.

Si bien es sabido que la mayoría de los líderes llegan a tener características natas, la calidad de un líder siempre dependerá de la experiencia que adquiera tanto en su vida laboral, como en su vida personal. Así que aprovechando la visita de Tony Blair a México y sus lecciones sobre liderazgo, añadimos algunas otras características que el líder no nato debe trabajar para lograrlo:

Comunicación: Si no hay una buena comunicación, definitivamente no hay liderazgo. Un buen líder debe saber cómo expresar claramente sus ideas, así como dar claras las instrucciones para poder cumplir los objetivos. Si hay una buena comunicación, hay un buen entendimiento y una buena ejecución.

Inteligencia emocional: Debajo del buen temple y la serenidad, hay un ser humano. Es por ello que el control de las emociones, buenas y malas, es de suma importancia para que un líder pueda transmitir confianza a sus dependientes. Es necesario saber guiar el pensamiento y la acción.

Planeación: Establecer metas y objetivos es necesario para recorrer caminos, sin embargo, cuando se tiene al mando a un grupo de personas, el saber cómo llevarlos por el camino, se convierte en el mayor reto para un líder, es por ello que tener una planeación a corto, mediano y largo plazo. Sin planeación no hay una estructura.

Innovación: Ante un mundo de cambios continuos, la mejor arma para un directivo o ejecutivo es la innovación. El mantener fresca la creatividad y el ser propositivos son parte fundamental de ser un buen líder. No puede haber líderes sin innovación.

Crecer y dejar crecer: El mantener un constante crecimiento profesional y personal caracteriza a los grandes líderes, sin embargo, el dejar que este crecimiento forme parte de las personas que maneja, habla aún mejor de este líder. Para crecer hay que enseñar, delegar y crear oportunidades para todos.

Preparación: Para crecer es fundamental mantener una continua preparación profesional. Hay que recordar que el mundo cambia constantemente, si un líder no dedica un tiempo para adecuarse a estos cambios, lo más seguro es que su liderazgo caduque.

¿Cómo fortaleces tu liderazgo?

Para saber más:

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