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México se come al mercado brasileño por el “Efecto China”

La economía azteca gana competitividad y crece lento pero firme, mientras que Brasil se desacelera por un menor apetito de Beijing por las materias primas.

20-09-2012, 4:17:53 PM

México comienza a desplazar a Brasil como el rey de los
mercados latinoamericanos por la misma razón que había quedado relegado a un
segundo plano en la región: China.

Mientras la economía azteca gana competitividad y crece lento
pero firme de la mano de la demanda de Estados Unidos, donde empieza a robarle
mercado a China, Brasil se desacelera por un menor apetito de Beijing por las
materias primas.

Por eso los inversores extranjeros de cartera continúan aumentando
su exposición a México y reduciendo sus apuestas por Brasil, que es vulnerable
al riesgo de una eventual caída más profunda en el ritmo económico chino.

En los primeros siete meses del año, la Bolsa de Sao Paulo recibió
un flujo neto de inversión externa de 2,900 millones de dólares, que fue
superado por los 3,400 millones que entraron al mercado mexicano, según los
bancos centrales de ambos países.

El año pasado, el balance había sido muy distinto: Brasil había
captado 7,100 mdd, mientras que México debió absorber la salida de 6,200
millones. Y en el 2010, el mercado accionario paulista había seducido la
friolera de 37,700 mdd frente a los modestos 640 mdd de su par mexicano.

 “El
inversionista extranjero, que no tiene corazón y no tiene emoción, (…)
siempre va donde esté la mejor oportunidad económica y de repente Brasil ya no
parece ser la mejor oportunidad”, dijo Luis Maizel, que supervisa los 7
mil millones de dólares invertidos por fondos de LM Capital Management.

Desde que China se sumó a la Organización Mundial de Comercio
(OMC) en el 2001, Brasil disparó su crecimiento montado en lo que parecía una
insaciable demanda de la potencia asiática por sus materias primas, mientras
las industrias mexicanas luchaban en Estados Unidos contra los productos
baratos chinos.

Con un nuevo Gobierno que promete reformas para acelerar el crecimiento,
México espera consolidar una tendencia favorable en momentos en que el bajón de
Brasil coincide con la menor tasa de expansión de la segunda economía del
mundo.

“El péndulo ha oscilado de vuelta a favor de
México”, dijo Claudio Brocado, administrador de fondos de Batterymarch Financial
Management, que ayuda a supervisar 5,900 mdd invertidos en acciones de países
emergentes. “Había oscilado demasiado en la dirección opuesta”,
describió.

Muchos esperan que la mayor economía latinoamericana se recupere
en los próximos trimestres por el arsenal de medidas del Gobierno para reavivar
el crecimiento y por la ola de inversiones en infraestructura para la Copa
Mundial de Fútbol del 2014
y los Juegos Olímpicos del 2016.

Datos de EPFR Global, que monitorea la actividad de los fondos
de inversión, mostraron que la semana pasada Brasil tuvo el mayor flujo
entrante para acciones en tres meses, tras la aprobación en China de un plan de
infraestructura de 150 mil mdd para reactivar su actividad.

Saliendo de la sombra

Brasil creció a tasas que casi duplicaron las de México en la
última década hasta ganarle el lugar como la mayor economía latinoamericana en
el 2005, convirtiéndose en el país consentido de los mercados.

Pero México empieza a brillar, y no solo por las nubes en Brasil.
Mientras la economía se encamina a expandirse más que la brasileña por segundo
año consecutivo -algo que no ocurría desde 1999-la brecha en costos laborales
frente a China cayó al 7% en el 2011 desde el 238% del 2002, según Moody’s. Y
sus lazos con Estados Unidos, que está saliendo de la crisis mejor parado que
otros países desarrollados, lo perfilan como una opción menos vulnerable a la
tormenta global.

Por eso sus productos están recuperando espacio en las estanterías
estadounidenses. La participación de mercado había caído a un 9.5 por ciento en
el 2005 a manos de China, pero se ubicaba en un 13% a principios de
este año.

Barclays asegura que además de la proximidad con Estados Unidos,
México tiene la ventaja de una creciente especialización en sectores de mucho
valor agregado como el automotriz y el de equipo de telecomunicaciones, lo que
ha ayudado a las ensambladoras a recuperar terreno frente a China.

Productos grandes pueden tardar entre cuatro y cinco semanas
en llegar a Estados Unidos desde China.  

Pero la canadiense Bombardier, por ejemplo, puede mandar por
camión un Learjet 85 casi terminado desde su planta en Querétaro para ser ensamblado en Kansas en solo dos días, según el director de
calidad de la filial mexicana, Norman Thompson.

Desfavorable exposición

El crecimiento de China de más del 7% anual aún le saca
cuerpos de ventaja a Estados Unidos y a México, pero se redujo a casi la mitad
desde la crisis y probablemente siga en esos niveles porque Beijing busca una
tasa de expansión menos explosiva pero más sostenible.

Y China recortó su demanda de productos primarios: los envíos
de mineral de hierro y petróleo brasileños a su socio asiático, dos de los
principales productos que le vende, cayeron un 21 y un 13 por ciento
respectivamente en lo que va del año frente al mismo lapso del 2011.

“Los flujos ahora están siendo impulsados por la
percepción de que el vagón de Brasil esta muy sujeto a China, que está desacelerándose
y cambiando su orientación de una manera que reduce su intensidad en materias
primas
y energía”, dijo Frances Hudson, estratega de Standard Life, que
tiene unos 260 mil mdd en activos invertidos por el mundo.

La estrategia de la presidenta brasileña, Dilma Rousseff, apunta
en parte a reforzar el consumo doméstico con exenciones impositivas y una
agresiva política de reducción de las tasas de interés para avivar el crédito.

Pero desde el punto de vista del inversor financiero, la composición
del principal índice accionario de Brasil, el Bovespa, no ayuda. Cerca del 40%ligado
a empresas que producen materias primas.

 En México, en cambio,
dos tercios del índice accionario líder IPC está compuesto por papeles
vinculados al consumo como telecomunicaciones, minoristas y bebidas.

Para Claudio Brocado, administrador de fondos en BatteryMarch
Financial Management, eso explica en parte por qué el índice IPC ha subido casi
un 9% este año y se encamina a un nivel récord frente al 7%
de ganancia del Bovespa.

“El índice en México es más defensivo”, sostuvo,
aludiendo a las acciones que entregan un dividendo de manera constante y reportan
ganancias estables. “La composición del índice ha favorecido a México en
cuanto a desempeño relativo”.

Los fondos con el foco de inversión en Brasil tuvieron un retorno
promedio del 6.74% en los primeros ocho meses del año, frente a un promedio del
8.17% de los enfocados en México, de acuerdo con datos de Lipper, una empresa de
Thomson Reuters.

México es muy caro

Brasil todavía representa dos tercios de los 4,700 mdd del
fondo latinoamericano que maneja William Landers para BlackRock, pero en los
últimos tiempos incrementó su exposición a acciones más vinculadas al consumo
en lugar de las que pueden ser afectadas por China.

Landers dijo que la desaceleración china tiene mucho peso en
el mercado brasileño, en gran parte por la minera Vale, el mayor exportador de
mineral de hierro del mundo.

El precio de las acciones de la brasileña Vale ha caído al
ritmo de los precios chinos del metal.

En México, BlackRock escogió apostar a la empresa de bebidas
Femsa , propietaria de las tiendas de conveniencia Oxxo, y la gigante de la
telefonía celular América Móvil, que se benefician indirectamente de los lazos
mexicanos con Estados Unidos.

Pero el auge en las acciones mexicanas las ha dejado con valuaciones
caras frente a sus pares brasileños. El índice  compuesto MSCI México cotizaba el viernes a un
ratio precio/ganancias de 16.5 veces, frente a las 10.4 veces del MSCI Brasil.

Para la administradora de fondos Audry Kaplan de Federated Investors,
que maneja un fondo de renta variable de 500 millones de dólares, las acciones
brasileñas son una buena compra a la luz de los pronósticos promedio de
ganancias de entre el 18 y el 20% para el próximo año.

“Eso te da una buena oportunidad para entrar cuando el mercado
está más bajo”, dijo.

Una de las cosas de Brasil que incomoda a los inversores de cartera
son los controles al capital especulativo impuestos por el Gobierno para frenar
la apreciación de la moneda local, como el impuesto a las transacciones
financieras IOF.

“Si pudiéramos acceder a los mercados brasileños, y
nuestros colegas también, creo que habría más dinero fluyendo a Brasil porque
las tasas son endemoniadamente atractivas”, dijo Edwin Gutiérrez,
administrador de fondos en Aberdeen Asset Management.

“Hay una gran bandera a cuadros (en México) diciendo ‘vengan’,
mientras que en Brasil hay una señal de alto”, agregó.

¿Cómo esperas que sea el desarrollo de la economía mexicana
en los próximos años?

Para saber más:

¿Más México en Brasil y más Brasil en México?

En economía: México 2-0 Brasil

México crecerá más que Brasil en 2012: Hacienda