Barrios londinenses

Al terminar el recorrido, una de las paradas obligadas es el British Film Institute, donde se presentan los clásicos del cine, en formato digital.

26-06-2012, 1:59:16 PM

Los alrededores del barrio de Westminster invitan a comer en
uno de los puestos callejeros cercanos al Big Ben. Robert, nuestro guía,
insiste en que probemos las salchichas fritas.

“¡Pero solo una!”, dice, ya 
que la comida está planeada en otro lugar. El breve tentempié nos da
tiempo para hojear el mapa del metro de Londres. Además de conocerlo, este nos
llevará al siguiente punto de nuestra visita, el suburbio de Hackney.

“Esta, la zona más famosa de Londres, ha salido en las
noticias varias veces porque es el lugar donde la gente acostumbra
manifestarse”, platica Robert.

Bajamos en la estación Shoreditch High Street, donde se
reúnen artistas y músicos que muestran su talento y quienes nos hacen recordar
los inicios de grupos tan emblemáticos, como The Beatles, The Who o Pink Floyd.
¡Sí!, aquí los acordes de Yesterday  se
escuchan sin parar.

Después de agradar a los oídos y observar la moda callejera,
Robert pide que lo sigamos a otro de sus spots favoritos: el Pizza East, un
local ubicado en la planta baja del histórico Tea Building.

Obviamente lo que comimos aquí fue una pizza, pero ¡qué
pizza! Y es que son las más grandes de toda Inglaterra, según dice Robert. La
recomendación son las de carne, como la de molida con verduras.

“No imagino al chef Gordon Ramsay comiendo en este lugar”,
se me ocurre comentarle a Robert, quien asiente con la cabeza para confirmar mi
comentario, aunque meaclara que el mito de que en Londres hay pocas opciones
para comer es totalmente falso y mucho se lo deben a este controvertido
presentador de televisión, condecorado con 12 estrellas Michelin.

La sorpresa de una excelente gastronomía está en The
Wolseley (en Picadilly) y Scott’s (en Mount Street); o bien, si se busca algo
más sofisticado está Hakkasan, ubicado en el Soho y donde el menú incluye tapas
orientales.

Finalmente, y para disfrutar el atardecer, Robert sugiere un
paseo a través del Támesis. Por un lado, está el esplendor de Westminster, un
edificio que sirve desde el principio para alojar políticos y con una de las
arquitecturas más perfectas del gótico.

Y, por el otro, la catedral de San Pablo, famosa por ser
escenario de una de las películasmás criticadas del director inglés Alfred
Hitchcock: The Paradine Case (1947).

Al terminar el recorrido, una de las parada obligadas es el
British Film Institute, donde se presentan los clásicos del cine, pero de forma
digital. Todas esas películas se reestrenan en pantalla grande cada semana.

“Se puede ver de todo, desde cintas de Disney hasta
Bertolucci”, dice Robert.

Al salir de la sala, justo enfrente, está la Somerset House,
convertida en escenario de conciertos y centro cultural, y el hotel Savoy, que
hoy ya se encuentra restaurado, pero que en su momento fue reconocido como el
primer hotel de lujo en Gran Bretaña por sus elevadores eléctricos y cuartos de
baño en cada habitación.

 

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