CEOs y adictos, ¿en qué se parecen?

Para David Linden, un buen director y un adicto comparten rasgos de personalidad, como el gusto por el riesgo y la novedad.

11-06-2012, 12:08:38 PM

¿Qué se necesita para ser un buen CEO?

Miles de casos de
estudio, tratados y libros de negocios se han esforzado por entender cuáles son las características esenciales
para ser un buen directivo empresarial.

Pero un artículo del científico de la Johns Hopkins University School of Medicine
ha llamado la atención de propios y extraños al arrojar que los cerebros de los
empresarios de alto nivel y los adictos a las sustancias ilegales operan de
manera similar.

De acuerdo con el neurocientífico David Linden, un buen CEO
y un drogadicto comparten tres características fundamentales: son personas que
buscan la novedad,  gustan de los riesgos
y tienen actitudes compulsivas. Tienen personalidades adictivas que los hacen
enfrascarse en un hábito o actividad.

No obstante, la principal razón por la que ambos cerebros se
parecen es por cómo reaccionan a la dopamina. Esta sustancia es un
neurotransmisor que se refuerza en las personas que buscan experiencias novedosas.
 Es decir, provoca una sensación de
placer luego de un momento de alta tensión.

En un artículo para el New York Times, Linden dice que los
sistemas de búsqueda de dopamina del cerebro pueden ser activados por fármacos
o por recompensas impredecibles, como un negocio bien logrado.

En una entrevista con CNBC, Linden aseguró que el hambre de
querer ver más allá y de no conformarse con el status quo son características
fundamentales de un CEO visionario, pero también están presentes en los
farmacodependientes.

El experto, autor del libro “The Compas of Pleasure”,
indica que algunas actitudes, como la toma de
riesgos y la personalidades obsesiva que están presentes en los adictos pueden ser
usadas para convertirse en grandes líderes. No es que los empresarios triunfen pese
a sus adicciones, si no que el mismo “cableado” cerebral que pudo llevarlos por
ese camino los lleva a la cumbre de sus compañías, opina Linden.

Se trata, pues, de personalidades extremas que no se
conforman con un solo éxito sino que buscan estar siempre en la cabeza de su
industria y no temen experimentar para lograrlo. Algo como lo que llevó a Steve
Jobs
a transformar a Apple en la mayor empresa de electrónica de consumo.

Linden remarca que no se trata de buscar personalidades
adictivas para una empresa, sino de encontrar aquellos individuos que no se
encuentran satisfechos con la forma en cómo son las cosas, que quieren llegar
más al éxito y no obstante, una vez que lo tienen no dejan que los defina.

¿Crees que una personalidad adictiva es positiva para ser un
buen CEO?

Para saber más:

Tipos de liderazgo para cada ocasión

5 tips para mejorar la productividad

Seis acciones para ser un buen líder que dé el ‘extra’