Basilea: tus ahorros a salvo si quiebran los bancos

La nueva ley exige a los bancos que tengan más fondos para responder a los clientes en momentos de crisis.

11-05-2012, 2:15:40 PM

En 1975 se conformó el Comité
de Supervisión Bancaria de Basilea
, con la participación de los bancos
centrales de 27 países –entre los cuales está México- y autoridades de
supervisión financiera. Este comité tiene como objetivo emitir recomendaciones que
el sector financiero debe acatar para prevenir crisis económicas.

El primer acuerdo de 1988, Basilea I, dio a conocer la recomendación de disponer de un capital
mínimo del 8% del valor total de los activos de riesgo.

Más tarde surgió Basilea
II,
que centró su atención en remediar las limitaciones del anterior y en
estudiar minuciosamente las probabilidades de incumplimiento del retorno de los
créditos. Asimismo, consideraba acciones de transparencia adaptables a cada
nación. Sin embargo, los acontecimientos económicos ocurridos desde 2007
colocaron sobre la mesa la necesidad de plantear Basilea III.

El nuevo acuerdo

Basilea III se caracteriza por exigir liquidez y solvencia a las instituciones financieras. En este
sentido, el requerimiento de capital total será de 10.5% de los activos sujetos
a riesgo para 2019, el mismo incluye una reserva
de capital anti cíclico
. Además, se añaden dos indicadores de liquidez mínima a tener en un banco,
uno de corto y otro de largo plazo.

En cuanto a la solvencia,
las condiciones actuales del sistema
financiero mexicano
son sólidas, por lo que el país no tendría mayor
problema en adoptar este último pacto. El índice de capitalización de los bancos
más grandes está por encima del 15%. Aunado a lo anterior,  ningún banco
está por debajo del 12% en este rubro.

Por ahora la solvencia del sistema financiero garantiza la
capacidad de los bancos de continuar 
otorgando créditos a individuos y empresas. Sin embargo, la volatilidad
de la economía global podría complicar el escenario en México y debilitar la estabilidad
de algunos bancos.

Liquidez

Además, en cuanto a liquidez, ciertas entidades financieras
mexicanas pueden tener problemas para cumplir tanto con el indicador de corto
plazo, de 2015, como con el de largo plazo, de 2018. De modo que el principal
reto para este rubro es realizar acciones para obtener recursos líquidos, ya sea a través de atender a un sector más
amplio de mercado o bien disminuir su portafolio de activos.

Por otro lado, los bancos que no logren cumplir con los
requisitos en las fechas establecidas por Basilea III, tendrán que deshacerse
de activos a largo plazo o bien fusionarse con alguna institución que sí tenga
la liquidez suficiente. En algunos casos, sobre todo de bancos pequeños que
sean filiales de bancos globales, la matriz tendrá que decidir si apoya a su
subsidiaria ante un faltante de liquidez al amparo de Basilea III.

El tiempo no detiene su paso, y con él cabe destacar el rol
activo de las autoridades financieras mexicanas, que en su papel como parte del
Comité de Supervisión Bancaria de Basilea, están comprometidas a implementar el
nuevo acuerdo.            

Carlos Pérez Gaytán es director
de la Práctica Regulatoria y Control Interno para Servicios Financieros en Deloitte México. Cuenta con más de 20 años de
experiencia como asesor financiero. Carlos ha sido parte de diferentes
proyectos referentes a Cumplimiento Regulatorio, Implantación de Nueva
Regulación, Documentación de Procesos, Riesgo Operativo y Aseguramiento de
Calidad de Auditoría Interna. Antes de incorporarse a Deloitte, fungió como
director general de supervisión de instituciones financieras en la Comisión
Nacional Bancaria y de Valores.

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