Banca popular, el negocio que da crédito a los pobres

Los préstamos grupales dominan el mercado nacional, mientras la oferta, poco diversificada, resulta en un crédito aún caro.

04-05-2012, 2:20:54 PM

Twitter: @smilovitz

En el sector de la banca popular, sobresale la importancia de los préstamos grupales o a mujeres. La oferta de productos crediticios está poco diversificada, lo que provoca un desarrollo lento del sector, en comparación con otros países, como Brasil. Además, los intereses pueden rondar el 70% anual, un crédito caro. 

Elie
Smilovitz (E.S.), editor en jefe de AltoNivel.com.mx, entrevista a
Rony García (R.G.), socio de Deloitte México. 

E.S.: ¿Cuáles son los principales desafíos para
la banca popular en México?

R.G.: Son varios. Uno
muy importante es ampliar la oferta de productos que se ofrecen a los clientes.
Uno de los obstáculos para el desarrollo de este tipo de banca en nuestro país
es que el 80% de los créditos se otorgan de forma grupal, mientras que en otros
países el crédito es también individual.

Otro de los retos es que el crédito está concentrado en pocos
jugadores, quizá siete, por lo que aún es un crédito selectivo que no ha
atacado la capacidad de ahorro formal en las zonas más marginadas.

El costo de los préstamos sigue siendo alto, lo que tampoco
beneficia el crecimiento del sector a la velocidad que sería necesaria para
tener un mercado maduro.

Otro de los retos sería la educación financiera, pues existe un
alto porcentaje de la población que no tiene acceso a ningún tipo de servicio
bancario.

E.S.: ¿Cuáles
son los organizaciones que impulsan la banca popular en México?

R.G.: Actualmente,
las Sociedades financieras populares (Sofipos), muy reforzadas por el Gobierno,
captan el ahorro en zonas rurales, mientras que la banca múltiple y las Sofomes
también otorgan este tipo de créditos y microcréditos.

 

E.S.: ¿Cuáles
deben ser las líneas estratégicas para el desarrollo del sector?

R.G.: La
planificación a mediano y largo plazo es básica para el desarrollo de la banca
popular, hay muchos municipios y cabeceras municipales desatendidas.

La poca diversificación de los productos y el alto costo de los
préstamos siguen impidiendo un desarrollo más acelerado de la banca popular en
nuestro país.

Si el sector quiere seguir creciendo debe preocuparse porque sus
acreditados les aporten información, que después será un elemento que les
permita medir el riesgo a medio y largo plazo.

 

E.S.: ¿En qué
países ha tenido más éxito la concesión de este tipo de créditos?

R.G.: En América
Latina los ejemplos de Brasil, Bolivia y Perú son casos en los que la banca
popular ha avanzado más, sobre todo en Brasil. En Chile el sistema de ahorro
popular también ha resultado exitoso.

 

E.S.: ¿Cómo
se componen los grupos que solicitan estos créditos?

R.G.: Los grupos
están conformados por un promedio de 10 personas, en su mayoría mujeres, en
nuestro país todavía un 80% de estos créditos se conceden a mujeres. Cada
persona recibe un crédito de entre 5 mil y 8 mil pesos, que se pagan en plazos semanales
o quincenales a lo largo de 4 a 8 meses. 

 

E.S.: ¿Por
qué se otorgan tan pocos créditos a los varones?

R.G.: Puede ser
que algunas de las poblaciones en donde se dan estos créditos han experimentado
un proceso de migración masiva, por lo que la mayoría de sus habitantes son
mujeres. También por el hecho de que las mujeres suelen pagan sus créditos de
forma responsable.

 

E.S.: ¿Qué
papel juegan las pymes, son sujeto de crédito de la banca popular?

R.G.: El crédito
personal a pymes aún es muy incipiente. Por lo general el crédito se otorga a
pequeñas empresas de nicho, cuyos responsables son conocidos en la comunidad
rural en la que se encuentran. Pero más créditos a las pymes también es uno de
los retos que tiene la banca popular actualmente.

E.S.: ¿Cómo
ha evolucionado la banca popular en los últimos 5 ó 10 años? 

R.G.: La banca
popular ha tenido un desarrollo lento y, aún hoy, mediante un crédito caro, que
puede ser del 70% anual. Muchas veces es el amigo, el vecino o el pariente el
que presta dinero a sus familiares y sustituyen la tarea de la banca popular.
Sólo 20% de la población mexicana tiene servicios bancarios. Los retos para el
desarrollo del sector son enormes, pero también ofrece grandes oportunidades. 

E.S.: ¿Cuál es
el panorama, desde su punto de vista, para el futuro de esta banca?

R.G.: En mi
opinión, en siete años de vida de la banca popular en México, hay todavía mucho
por hacer. Si se tuviera una agenda formal habría crecido más. Sin embargo, a
pesar de todo, unas seis millones de personas han accedido al crédito, a través
de banca popular. Hay casos de éxito de micro empresarios que han salido
adelante así. Pero falta mucho por hacer, en parte porque las estructuras
jurídicas impiden mayor dinamismo en el sector. Creo que si se quiere
desarrollar una banca con capital nacional sería la popular, porque fomentaría
la educación formal del ahorro y la cultura financiera entre la población menos
favorecida”.

 Rony García es socio de Deloitte México. 

 

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