Historias

Solo sibaritas

Son los detalles los que hacen memorable un lugar, sobre todo cuando su elegante sencillez y decoración se combinan con una sobresaliente cocina.

29-03-2012, 4:05:44 PM

Hay platillos que evocan recuerdos y nos llevan a revivir momentos
imborrables del  pasado. Basta el primer
bocado al degustarlos para que se despierten de inmediato las impresiones de aquellos
instantes en que los comimos. Es tal la alteración de ánimo que nos provocan que
nuestros sentidos se sienten extasiados…

En Jaso –ubicado en Polanco, ciudad de México– la mesa está
puesta para que tu paladar se embriague de los sabores más puros y exquisitos,
de esos que seguramente quedarán guardados para siempre en tu memoria.

Hace ya tiempo que los chefs Jared Raendon y Sonia Arias se
conocieron en The Culinary Institute of America (en Hyde Park, Nueva York), uno
de los colegios más prestigiados de Estados Unidos y también de los reconocidos
en el mundo por la calidad de su arte culinario.

Desde sus años de escuela, Jared y Sonia ya compartían el
sueño de crear, algún día, un nuevo concepto en alimentos.

Gracias a la experiencia de 10 años trabajando con
reconocidos chefs como el estadounidense Todd English (del restaurante Olives
en el hotel Bellagio, de Las Vegas) y el francés Daniel Boulud (famoso por el
lugar que lleva su mismo nombre, en Nueva York) fue que lograron darle forma a
uno de los espacios más innovadores y sofisticados en México: Jaso, la perfecta
combinación de un concepto de cocina americana contemporánea con toques
franceses.

Fue en julio de 2006 cuando el restaurante Jaso abrió sus
puertas para seducir paladares. No tuvo que pasar mucho tiempo para que los
comensales más exigentes empezaran a reconocer el arte de su cocina.

Su proceso culinario es completamente creativo: cada platillo
se presenta con un diseño impecable que no solo cautiva al paladar, sino que
también conquista la mirada y el olfato.

¿De dónde viene esa inspiración? Jared permite que un
suspiro lo traicione y responde emocionado que él mismo se ha encargado de las
creaciones saladas en su menú. “Los ingredientes típicos de cada una de las
cuatro estaciones del año me van marcando la pauta para encontrar la manera de
consentir a mis invitados. Más que un restaurante, pretendo que aquí ellos
encuentren un verdadero templo para expandir sus sentidos”, dice.

“Nuestros platos –agrega– tienen una mezcla perfecta de
sabores, innovación y artesanía. Ciertos alimentos e ingredientes (como
mantequilla, helado y panes) son preparados en la cocina del mismo restaurante.

Ese proceso único de elaboración da como resultado platillos
más puros y de un sabor inigualable”. La selección meticulosa de productos e
ingredientes frescos, y el respeto de los sabores, resaltándolos con hierbas,
especies y otros métodos culinarios, complementa la fórmula exquisita de estimular
los sentidos y brindar al comensal una grata experiencia con gustos nunca antes
conocidos.

Sofisticadamente discreto

Fuera del local, sobre la calle Newton (en Polanco), no hay
letreros ni vistosos señalamientos que indiquen que ahí se encuentra Jaso. Para
algunos, podría pasar como un lugar discreto y elegante, quizá una galería o
una tienda de antigüedades. Pero no; es un lugar moderno y a la vez muy tradicional
y acogedor, ideal para una cena romántica, departir una tarde agradable con los
amigos, una comida de negocios y eventos privados.

A la entrada, al cruzar la puerta, el aroma de dulces,
panecillos, cupcakes y pastelillos de divertidos colores y formas te atraparán.

Y es que en la planta baja se encuentra el área de bakery,
un espacio del que Sonia se hace cargo personalmente, puesto que ella es la
especialista en la elaboración y diseño de los postres.

Ahí mismo, más al fondo, está el lounge con una chimenea
ideal para tomar un aperitivo, degustar alguno de los cocteles del lugar o
disfrutar algo de la cava con más de 450 etiquetas del mundo.

En el segundo nivel uno se topa con la terraza, decorada con
una escultura de arena sílica, del arquitecto Guillermo Arredondo.

En el área del comedor principal llama la atención una
espectacular obra de arte (basada en plantas y flores) que preside el espacio.
Esta singular creación está diseñada por los chefs y cambia según la época del
año. Sin duda, los detalles se encuentran en todo, incluyendo el servicio.

Delicias del paladar

¿Cuál es la especialidad de la casa? ¿Qué nos puede
recomendar el chef? Con el particular  entusiasmo
que lo caracteriza, el chef Jared reitera que, uno a uno, sus platos sorprenden
y complacen por su ingeniosa  preparación.

“No me atrevería a sugerir algún platillo en particular.
Todo es preparado con esmero y al gusto de nuestros clientes”, comenta.

Sin embargo, está la opción de un menú de degustación, que
incluye un número de tiempos (por lo general de 5 a 9 platillos), determinado
solo por el apetito del comensal.

Dentro de esta carta son memorables los purés elaborados con
innovadoras mezclas de sabores; el foie gras bañado con salsa de higo; el
salmón del Atlántico y de Dashimoto; la soya glaseada o la ensalada de aguacate
y pepino rodeada con ralladuras de daikon (rábano chino).

Entre los postres del menú están un mousse de chocolate
blanco, un crujiente merengue francés en salsa de frambuesa, pistaches tostados
y helado de chocolate blanco. Son de sugerir sus famosas madalenas, una
creación que Sonia logra conhoras y horas de dedicación en la cocina.

¡Anímate a visitarlo! En Jaso, la pasión y maestría que
Jared y Sonia dedican a su arte gastronómico obligan a pecar a glotones y
melindrosos.

¿Qué tipo de comida gourmet te gusta?

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