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Irlanda podría frenar su recuperación

Un referendo sobre el pacto fiscal europeo podría colocar a las medidas de austeridad, impopulares por la reducción de la calidad de vida, en la línea de fuego.

01-03-2012, 10:36:41 AM

La gradual recuperación económica de Irlanda enfrentará
ahora un nuevo desafío, después de que el Gobierno convocara a un referéndum
sobre el nuevo tratado fiscal de Europa que colocará a las medidas de
austeridad en la línea de fuego.

El primer ministro Enda Kenny sorprendió al Parlamento el
martes al anunciar la votación, que será la quinta de Irlanda sobre Europa en
11 años.

La consulta sería en mayo o junio y se tratará del primer y
quizás único plebiscito sobre un plan impulsado por Alemania para establecer
una disciplina presupuestaria más estricta en todo el bloque.

Los irlandeses rechazaron los dos tratados más recientes de
la Unión Europea antes de aprobarlos en segundos referendos sólo después de que
se les ofrecieron concesiones.

El apoyo de los votantes a la .Unión Europea se ha enfriado a
medida que han caído los estándares de vida debido a la austeridad, que a
menudo se presenta como impuesta por Bruselas.

Sin embargo, Dick Roche, un ex ministro de Asuntos Europeos
que luchó contra una década de referéndums y ha pasado por altos y bajos,
afirmó que la misión del Gobierno de convencer a los votantes podría ser más
fácil esta vez si aprende lecciones del pasado.

“Será duro, no existen dudas sobre eso, pero
ciertamente puede ser ganado porque puedes explicar, en blanco y negro, cuáles
son las consecuencias de un voto ‘Sí’ y ‘No'”, agregó.

El Gobierno realizó un primer plebiscito sobre el tratado de
reforma institucional de la UE en el 2008, que fue rechazado por el 53% de los
votantes.

Los ministros no estaban preparados para contrarrestar
argumentos de la oposición de que el texto afectaría la soberanía irlandesa
sobre temas sensibles como impuestos, aborto y neutralidad.

La votación sobre el pacto fiscal será mucho más directa y
Kenny lo está presentando como una consulta que ayudará a la recuperación y
estabilidad de Irlanda, un tipo de argumento que hizo que el segundo referendo
de Lisboa fuera respaldado por dos tercios del electorado en el 2009.

Malas noticias

El asunto podría no ser tan abstracto como los Tratados de
Lisboa y Niza sobre instituciones de la UE, que fueron rechazados inicialmente.

Sin embargo, la campaña colocará en el centro de la
discusión el programa de austeridad sin precedentes del Gobierno, una serie de
recortes de gastos y aumentos de impuestos que se extenderán por otros cuatro
años.

Mientras que Italia, España, Portugal y .especialmente Grecia
han visto la ira pública por recortes de gastos, Irlanda ha implementado
medidas igualmente duras sin una agitación social significativa, pese a una
tasa de desempleo del 14.2 por ciento.

Sin embargo, las protestas contra temas sensibles, como
cierres de hospitales y cortes de empleos para profesores, han aumentado en
tamaño y frecuencia, particularmente en la Irlanda rural y es ahí donde se
trazarán las principales líneas de batalla del referéndum.

Los opositores han calificado el pacto fiscal como un
“tratado de austeridad”. La facción nacionalista Sinn Fein, el único
gran partido que realiza una campaña en favor de un voto “No”, ha
visto aumentar su popularidad por su postura anti austeridad.

“Si decimos ‘No’ a este tratado, ¿vamos a incomodar a
algunos de los podersoso estados en la UE? Sí. ¿Eso es bueno o malo? En nuestra
opinión es algo necesario porque esos estados están tratando de imponernos
prescripciones que son malas”, dijo a Reuters el portavoz financiero de
Sinn Fein, Pearse Doherty.

Incluso si el Gobierno puede asegurar un voto
“Sí”, la economía probablemente estará en el limbo hasta el conteo
del último voto.

Su ratificación es esencial para asegurar que Dublín tenga
acceso al .Mecanismo Europeo de Estabilidad (MEDE) en caso de que necesite
financiamiento extra cuando acabe su rescate actual, como parece que será el
caso.

Para el floreciente sector multinacional del país -compañías
como PayPal, que esta semana agregó 1.000 empleos en su sede irlandesa- podrían
surgir dudas sobre el estado de la economía de Irlanda.

“Nadie podría decir que esto no son más que malas
noticias. De ninguna manera esto (la consulta) es bienvenido”, dijo Eoin
Fahy, jefe economista de Kleinwort Benson Investments. “Lo que tendremos
es un periodo de incertidumbre que se extenderá al menos hasta mayo y sin
garantías de que se resolverá para entonces”.

“Si uno es parte de una multinacional, digamos en
Estados Unidos, y considerara expandir sus operaciones en Irlanda o establecer
una nueva planta, esto le daría una pausa para pensarlo”, agregó en
referencia al referendo.

¿Crees que se podría frenar la recuperación irlandesa?

 

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