Claves de GM para mantener la moral durante la crisis

Cuando se presenta una restructuración en una firma hay que saber comunicar los cambios y atender las necesidades de los que se quedan. Tal como lo hizo en su momento la automotriz.

03-10-2011, 8:05:33 AM

Uno de los peores efectos de la crisis económica global de
2008 fue la debacle de las grandes compañías automotrices en Estados Unidos, conocidas como las Tres de Detroit (por ser donde se encuentran sus principales
armadoras):  .General Motors, Chrysler y Ford.

En el caso específico de GM, la empresa tuvo que enfrentarse
a una caída dramática de su participación de mercado frente a las armadoras
asiáticas por lo que tuvo que declararse en quiebra y solicitar la ayuda del gobierno
estadounidense para mantenerse a flote.

“Fue un golpe muy duro aplicar por el Chapter 11 en Estados
Unidos. El Congreso le prestó 25 mil millones de dólares a la industria para
mantenerla viva, por lo que GM tuvo que hacer cambios fundamentales para
responder a esos compromisos”, aseguró 
Ernesto Hernández, presidente de GM México durante una ponencia en el
congreso anual de la Asociación Mexicana en Dirección de Recursos Humanos
(Amedirh).

La empresa se vio en la necesidad de reestructurar todo su
plan de negocios a través de recortes de producción, disminución de su red de concesionarios
y la eliminación de marcas como Pontiac, Hummer y Saturn para sólo dedicarse a
producir Chevrolet, Buick, GMC y Cadillac.

Todos estos cambios resultaron ser un duro golpe para la
moral de la firma, ya que tuvo que recortar 20% de su plantilla laboral.  ¿Cómo logró GM salvar la fe de sus
empleados durante la crisis?

Según el presidente regional de la automotriz, la clave estuvo en
mantener informados a los empleados de todo lo que pasaba con la empresa, tanto
lo bueno como lo malo.

“Había que hacer que la gente se enganchara con la
marca  y se comprometiera con ella, es
decir,  que dijeran que GM es la compañía
que eligen para trabajar”, manifestó el directivo.

Para él, los cuatro pilares de su programa de .recursos
humanos
durante la crisis fueron la participación de la alta dirección en todas las partes de la compañía, un buen proceso de comunicación como elemento
de cambio, desarrollo del talento como soporte estratégico y la generación de
líderes que serán el futuro de la firma y promoverán el cambio.

De acuerdo con Hernández, las claves para mantener el
talento durante la crisis son:

  • Compromiso y engagement: es decirle a la gente qué se espera
    de ellos  y generar una cultura de
    responsabilidad donde se acepta que los trabajadores hagan preguntas.
  • Tener una medición de desempeño continua que genere retroalimentación.
  • Tener normas y valores compartidos que se enfoquen en
    mejorar la calidad de vida de los
    empleados a través de la generación de
    oportunidades de carrera y desarrollo.
  • Tener  prácticas organizacionales
    sanas, es decir basadas en la ética y en las personas.
  • Generar un plan de recursos humanos que primero haga un
    diagnóstico (¿qué opinan tus empleados de ti?), generar un plan de acción y
    tener una ejecución sencilla, como tener un Día del Liderazgo o de la Familia.
  • Tener planes de inducción para los nuevos empleados que
    corran a cargo de otros más experimentados, sin importar el rango que tengan
    dentro de la empresa.
  • Poseer una visión de liderazgo o  “speed networking” para que el nuevo empleado
    conozca todas las partes de la compañía.
  • Dar retroalimentación constructiva.
  • Desarrollar planes de administración de talento.
  • Entregar reconocimientos periódicos del presidente de la
    compañía.
  • Generar proyectos de entrenamiento continuo.
  • Desarrollar campañas motivacionales.
  • Tener un “Día General Motors” donde los empleados pueden
    llevar a todos los miembros de su familia a convivir con la junta directiva de
    la empresa.

Hernández señaló que la importancia de mantener contentos a
los empleados radica en que son ellos los que facilitan el .éxito de un negocio.

“Queremos que los empleados elijan estar con nosotros, porque
se comprometen con el éxito de GM  y que
por su propio gusto hablen bien de lo que hacemos, de los productos y de la
empresa. Ellos son nuestros principales embajadores”.

A la fecha, GM ya empezó a pagar su deuda por 6,700 mdd al
gobierno de Estados Unidos y ya ha
empezado a mostrar cifras de crecimiento.