Aprovecha a tus empleados influyentes

Algunas personas son líderes innatos; su papel en la empresa puede llegar a ser tan benéfico como perjudicial. ¿Cómo capitalizar su talento de manera positiva para la organización?

27-06-2011, 1:06:37 PM

Siempre hay líderes en
las empresas: aquellas personas que por su carisma,
su antigüedad en el trabajo o su posición en la organización mueven grupos.
En ocasiones, estas personas pueden llegar a representar un verdadero dolor de
cabeza para la alta dirección; sin
embargo, cuando se capitaliza su
influencia
, los beneficios
llegan a ser muy grandes.

Existen herramientas
como Syndio Social que ayudan a
detectar el nivel de influencia de los empleados por medio del correo electrónico. Este sistema
identifica quiénes se comunican entre sí y por medio de ello identifica el
rango de impacto de los trabajadores.

 

¿Cómo capitalizarlos?

 

Una vez identificados,
es importante detectar qué tipo de
influencia
sobre sus compañeros. ¿Es positiva,
negativa, se apega poco con el core
business? Conocer el impacto que provocan en otros trabajadores es importante
para diseñar una estrategia.

Muchas personas
piensan que cuando la influencia es positiva no hace falta hacer más; sin
embargo, los psicólogos han estudiado por largo tiempo el efecto del refuerzo de una conducta. Con el sólo hecho de reconocer lo que esta persona hace por
la organización basta para alentarlo
a que continúe haciendo lo mismo o fomente alguna idea en su grupo de impacto.

Si la influencia es negativa,
es necesario conocer por qué el empleado se siente de esa forma con respecto a
la organización. A partir de este análisis es posible que se le pidan propuestas para mejorar aquellas cosas
que no le gustan. Hacerlo participar en un proyecto
especial
puede ser una buena opción para que cambie su sentimiento y con
ello el del grupo en el que influye. Los mercadólogos denominan a este proceso
como evangelización.

En caso de que el nivel
de impacto poco o nada tenga que ver con la empresa, es importante
capitalizarlo. Si el empleado es un “gurú” del futbol, la compañía puede usar
su talento para organizar un torneo
de este deporte que ayude a elevar la integración
empresarial
. Su participación puede asegurar un éxito de asistencia.

 

¡Cuidado con…!

 

Si bien para acercarte
a algunos empleados es más fácil hacerlo por medio de los trabajadores
influyentes, también debes tener cuidado en no evidenciar que son tu grupo de élite. Aunque estas personas
son reconocidas como líderes legítimos, es fundamental que hagas del
conocimiento de todas las personas en la organización que el papel de todas en
la misma es necesario para que las cosas marchen bien.

Algunos expertos en
coaching hablan sobre el Efecto
Pigmalión
, que consiste en hacer pensar a los empleados que sólo “los
elegidos” son importantes para alcanzar los objetivos de la empresa y que el
resto no aporta valor. El resultado
de esta práctica en un numeroso grupo de trabajadores
desmotivados
y molestos con la organización. Esta es una pésima combinación
en la búsqueda de incrementar la productividad
y la competitividad, así como en la
disminución de la rotación de personal.

¿Ya identificaste a
tus empleados influyentes? ¿Cómo aprovechaste su impacto? ¿Qué efecto
provocaste en el resto de tus trabajadores?