Cinco mitos sobre la productividad

De acuerdo con una investigación de la consultora McKinsey, la productividad es uno de los factores con mayor impacto en la contratación de personal a nivel mundial.

27-06-2011, 7:56:54 AM

Hace
algunos meses el Centro de Investigación para el Desarrollo A.C. (CIDAC)
publicó cifras sobre la evolución de la productividad a nivel mundial,
en las que se señaló el bajo nivel que tiene México en este rubro: mientras
Corea alcanzó un nivel de 82.8%, México apenas si rebasó 2 por ciento.

El dilema
de la productividad no es simple: los trabajadores reclaman mejores
salarios, jornadas de trabajo más cortas y mayor delimitación de funciones; las
empresas, en tanto, buscan hacer más con menos, incrementar su margen de
utilidades y contratar empleados flexibles.

La más
afectada en este conflicto es la economía nacional, que poco ha crecido
en los últimos 20 años. México es poco productivo, medianamente competitivo y
tiene mano de obra escasamente especializada.

Con el
objetivo de comprender que elevar la productividad del país es una meta que
beneficiaría a todos, la consultora McKinsey desentraña cinco mitos alrededor
de este objetivo de cada vez más países y empresas en el mundo. Estos son:

La
productividad no es prioridad
: la productividad es un factor importante para el crecimiento del Producto
Interno Bruto
(PIB) de un país. En Estados Unidos, por ejemplo, la
productividad genera 80% de su PIB. Esta cifra, según McKinsey, se incrementa
década con década.

La
productividad disminuye la generación de empleos
: si bien es cierto que tras la crisis los
sectores que más incrementaron su productividad, fueron los que tuvieron los
mayores recortes de personal; también es verdad que se ha demostrado que
cuando la productividad de una empresa aumenta, ésta entra en una fase
expansiva
que le obliga a incrementar su plantilla laboral.

La
productividad sólo trata de eficiencia y está diseñada para que sólo las
empresas incrementen sus ingresos
: la productividad puede elevarse sin que
aumente la eficiencia, ya sea a través de la reducción del número o costo materias
primas
para la elaboración de productos terminados, o por medio de la innovación.

De
acuerdo con McKinsey, es importante que ambas formas se combinen, como ha
sucedido en el sector de la tecnología en Estados Unidos, donde la
constante innovación ha permitido que esta industria incremente año con año su
personal contratado.

La
productividad es sólo para compañías o sectores rezagados
: el incremento de la
productividad está acompañado de un empuje en la competitividad. Toda
economía que pretenda beneficiarse de las oportunidades que la globalización
ofrece requiere ser más competitiva.

Incluso
las industrias, como el retail, que no mermaron su crecimiento durante
la crisis, han buscado ser más productivas y competitivas a fin de generar
mayores ingresos y elevar sus inversiones.

La
productividad ha alcanzado el límite
: esta idea surge del estado de economías
desarrolladas
, donde su crecimiento es reducido en comparación con las economías
emergentes
. El fenómeno se traslada a industrias maduras, como la
automotriz. Sin embargo, la investigación de McKinsey sugiere que aún es
posible elevar la productividad de estos entes hasta en 75%, en tanto que aún
existen áreas de oportunidad que pueden ser desarrolladas por medio de
la innovación.

¿Has implementado alguna estrategia para elevar la
productividad en tu empresa? ¿Cómo la recibieron los empleados? ¿Cuáles fueron
tus resultados?