Objetivos del Milenio: ¿han mejorado México y LA?

Según el gobierno, analistas e investigadores, se ha avanzado gran parte de la tarea, pero de continuar a ese ritmo no se alcanzarán las metas para 2015.

07-06-2011, 2:38:14 PM

La reducción de la. pobreza constituye uno de los principales desafíos sociales que tienen los líderes mundiales del siglo XXI, aunque esa responsabilidad estaba asumida desde la .Cumbre del Milenio, realizada el año 2000, en la que 192 países se impusieron ocho metas específicas que buscaban mejorar las condiciones de vida de las personas, bautizadas como Objetivos del Milenio (ODM).

Estos puntos, que deberían alcanzarse con un plazo máximo de 15 años, es decir en 2015,  incluyen reducir a la mitad la pobreza extrema y el hambre, lograr la educación primaria universal, promover la igualdad de género, reducir la mortalidad infantil, mejorar la salud materna, combatir el VIH/SIDA y otras enfermedades transmisibles, asegurar la sostenibilidad .medioambiental y forjar la colaboración mundial para el desarrollo.

Pese a los compromisos, las cifras demuestran que falta mucho todavía para cumplir con los ocho puntos.

Por dar algunos ejemplos, once años después del acuerdo, mil 400 millones de personas sobreviven en la extrema pobreza, según la ONU, en tanto que reciben menos de un dólar diario per cápita. Asimismo, habría alrededor de 129 millones de niños que sobreviven con un peso corporal por debajo de lo normal -acumulados principalmente en el continente africano-; y según la Organización Internacional del Trabajo (.OIT) sólo en la parte subsahariana cerca de 58 millones de ellos trabajan y, por ende, no estudian.

En términos de salud, tampoco se han alcanzado las metas: no se han erradicado pandemias como la malaria, el sida, la tuberculosis, las que reducen -en algunas zonas- la esperanza de vida apenas a los 30 años. Y muchas de estas naciones no han logrado reponerse a la crisis financiera y energética que los afecta, usando el sistema capitalista, asegura la ONU.

Evidentemente, afectados por un estancamiento en el continente negro, las ODM están lejos de cumplirse, y a falta de cuatro años. Pero, ¿qué sucede en otras zonas como Latinoamérica?, ¿Ha logrado México avances en la materia?, ¿qué ha hecho nuestro gobierno al respecto?

Esperanzados y no tanto

Según el jefe de Gobierno del Distrito Federal, Marcelo Ebrard, el gobierno ha sido uno de los más interesados en alcanzar los denominados Objetivos del Milenio. El mejor ejemplo -a su parecer- es que “Ciudad de México ya ha cumplido con el 80% de esos puntos de la ONU”.

El funcionario local destacó que este avance se ha logrado gracias a la política social que se ha implementado en la ciudad, que tiene la meta de reducir la desigualdad imperante. “Pero tenemos que llegar al 10%. Somos una de las ciudades que más ha avanzado en ello y tenemos un sistema de protección social que se pretende instaurar de manera permanente en nuestra ciudad”.

Asimismo, indicó que 65% de los programas sociales que existen en el Distrito Federal buscan disminuir la desigualdad, especialmente la que sufren las .mujeres, que representan más de la mitad de la población.

A pesar de las cifras entregadas por Ebrard, la sensación general se inclina a la negatividad. Un ejemplo: De acuerdo con el informe denominado “GDF y los Objetivos de Desarrollo del Milenio”, algunas metas de equidad de género, mortalidad materna y aprendizaje en Matemáticas en primaria y secundaria no se cumplirán para el 2015.

Dicho estudio contempló un análisis evaluativo de políticas, el cual calificó la calidad de su diseño.

Uno de los resultados que mostró este trabajo, fue que hasta el 2009 existían 33 programas alineados a los ODM y, en promedio, 58% de ellos cumple con los siete criterios metodológicos diseñados en esta investigación.

Pese a que “sí hay avances”, el documento demuestra que uno de los aspectos más críticos es el de la “.equidad”.

Una opinión similar es la que tiene el analista económico y político, Jorge Sánchez Tello, quien cree que a pesar de los avances, “Es muy complicado que se pueda reducir a la mitad el número de personas en extrema pobreza”, en relación a la cifra de 1990.

Según el experto, el alza en los alimentos en 2008 y este año ha provocado que millones de personas continúen en la indigencia. “La inestabilidad en el clima y, sobre todo, la volatilidad en los precios de los alimentos va a dificultar se cumplan los objetivos del milenio en 2015”.

Respecto de la posición que tienen sobre el tema otros países de la región, Sánchez Tello consideró que todavía existe una dependencia de los países más vulnerables a las fluctuaciones en los alimentos, “algunos dependen de los mercados internacionales y no han desarrollado la autosuficiencia alimentaria”.

Brasil y México, por ejemplo, representan más del doble de la población regional, por lo que el éxito del programa de hambre cero del gobierno carioca y las políticas mexicanas focalizadas tienen un fuerte impacto sobre el promedio regional. Mientras que el panorama cambia totalmente cuando se analiza el desempeño de países de ingresos bajos como Haití, Nicaragua, Guatemala, Bolivia, El Salvador y Paraguay.

En este escenario, “Brasil y Chile ya han cumplido con la meta de reducción de la pobreza extrema a la mitad”.

En el ámbito académico, “una meta como el de la educación universal primaria es un objetivo muy bajo para América Latina, que en general lo ha cumplido ya desde algunos años. Este objetivo ampliarse a la educación secundaria, sobre todo mejorar la calidad, aspecto que todavía sigue pendiente en México al tener tan malos resultados en las mediciones que hace la .OCDE”, opina el analista.

Para Sánchez Tello, comparado con otros países, a México le falta mucho por hacer, ya que todavía hay 55% de la población que vive con algún tipo de pobreza y un salario mínimo no ha podido recuperar el poder adquisitivo.

De acuerdo con ello, recordó que una investigación de Mariano Bosch y Marco Manacord indica que la capacidad de compra del salario mínimo actual es sólo una cuarta parte del de 1980, “lo que explicaría la desigualdad que hay en nuestro país”. Ese debería ser uno de los puntos centrales para, por lo menos, acercarse a las metas de 2015.