Logra que tus empleados “se pongan la camiseta”

Unos cuantos ajustes de actitud de parte del jefe pueden marcar la diferencia entre que un trabajador se sienta parte de la empresa y se comprometa de manera personal a su desarrollo.

06-06-2011, 1:11:19 PM

En la administración moderna el tener una empresa que sea consecuente con sus valores y su visión es sumamente importante, ya que no sólo mejora la imagen de la compañía frente a los públicos internos y a los externos, también provoca productividad, pues genera sentido de pertenencia.

El sentido de pertenencia, o que tu empleado “se ponga la camiseta”, hace que tome un .compromiso mayor con el cumplimento de los objetivos de la empresa porque siente que son una extensión de sus logros personales.

Cuando un empleado se siente animado a participar en la compañía, aumenta su productividad, ya que  si los colaboradores sienten a la empresa como suya procurarán lo mejor para ella.

De acuerdo con el especialista en Recursos Humanos, Amauri Castillo, el sentido de pertenencia fortalece la sensación de que “todos somos uno, todos nos pertenecemos mutuamente y por tanto debemos socorrernos mutuamente”.

Según el experto, cuando se posee .algo valioso y se está consciente de ello, se le presta mayor atención a su cuidado, se imprime mayor esfuerzo al desarrollo de ese algo y se defiende con interés y valentía.

A decir del estudio  “Why Your Employees are Losing Motivation” de Harvard Business School, en 85% de los casos la moral cae tras los primeros seis meses de labor en la .empresa y continúa su derrumbe en los años posteriores.

En gran medida, esto se debe a una pobre sensación de pertenencia de parte del empleado. El estudio de Harvard asegura que basta con corregir unas pocas actitudes para que el ánimo de los empleados no decaiga al sentiré parte de algo más grande.

  • Reconocimiento: un sencillo cumplido es un poderoso agente motivador y hacen que el empleado sienta que “importa” y sus labores tienen un efecto real en el éxito de la empresa.
  • No seas un dictador: el buen líder no es él se enoja más, sino el que guía a los empleados. Esto refuerza el autoestima del colaborador y su cariño por la firma.
  • Habla con ellos: el buen líder pide constantemente consejo a sus colaboradores sobre nuevas formas de impulsar el rendimiento. Esto provoca que el empleado por su parte se mantenga informado y preparado al querer dar una opinión valiosa.
  • Comunica: si el empleado no conoce el sentido de su trabajo, nunca se pondrá la camiseta pues se verá hundido en tareas triviales y sin ningún valor. Comunica constantemente cómo la labor de un trabajador o departamento afecta de manera positiva al negocio.