Líderes

La nube impulsa el teletrabajo

Con las aplicaciones que permiten trabajar texto y voz a distancia y en tiempo real, las empresas podrían reducir costos, pero, ¿estamos preparados para eso empleados y empleadores?

27-05-2011, 4:18:04 PM

Hace 10 años, cuando la tecnología comenzaba a dar pasos agigantados, ya se hablaba del teletrabajo, sin embargo, no había condiciones para que las empresas estuvieran dispuestas a enviar a sus trabajadores a casa y pagar por resultados. Hoy en día, la proliferación de empleos “freelance” y las herramientas online que ofrece la nube, han abierto la posibilidad al “trabajo remoto” y ha resultado una ventaja para periodistas, traductores, diseñadores, fotógrafos y consultores, que han dejado un hueco en la oficina para trabajar desde cualquier otro lugar.

En este ambiente, la nube, el cloud computing o la tendencia cloud, está situando el teletrabajo en un nuevo estadio, asegura Javier Llinares, director general, Autoritas Consulting, una empresa que tiene 12 empleados trabajando en distintos puntos del mundo.

Hay innumerables aplicaciones disponibles para trabajar a distancia e incluso trabajar documentos en tiempo real. Véanse las aplicaciones que están disponiendo empresas como Google o Yahoo para abrir documentos, hacer presentaciones, archivos de Excel, sincronizar calendarios. Las herramientas que ofrece la nube hacen posible el teletrabajo, pero en la visión empresarial aún prevalece la imagen del trabajador cumpliendo un horario y desplazándose a su lugar de trabajo para cumplir con los objetivos.

Los defensores del teletrabajo, como el desarrollador de Mozilla Christian Heilmann gurú de esta forma de vida, señala que en su experiencia hay cinco puntos de ventaja de al laborar en una oficina virtual y que son aplicables a cualquier empresa, sea del tamaño que sea:

   1. Productividad: Permite al empleado trabajar con base en objetivos y no por horarios. Con el teletrabajo, la persona determina sus tiempos con base en las metas que necesita cumplir para llegar a sus objetivos, esto lo hace más productivo y “alimenta la cultura de la confianza”. “Estar visible en una oficina y disponible para reuniones rápidas dada una falsa sensación de confort”, señala.
   2. Documentación: En una oficina la informalidad de las solicitudes para realizar una tarea es común. Carecer de contacto físico obliga al envío de mensajes electrónicos, la documentación que sirve como “herramienta de coordinación y comunicación”.
   3. Comunicación: Las empresas tienden a satanizar los sistemas de mensajería instantánea ya sea de texto o de voz, sin embargo, éstas obligan a tener conversaciones son más reducidas y directas y ágiles. Éstas se vuelven indispensables en el trabajo a distancia. Adiós al teléfono y bienvenida la reducción de costos operativos.
   4. Reuniones: Las reuniones cobran otro color y dimensión. Tienden a ser puntuales y logran que los asistentes tomen nota de forma colaborativa y no solamente una persona, además de que gracias a las aplicaciones de “la nube” es posible corregir los documentos en tiempo real. Su recomendación para esto es usar: Etherpad.
   5. Rentabilidad: Las empresas que reducen sitio en la oficina ahorran dinero en alquileres y material. Pero incluso aunque no se haga eso, solo con dejar al trabajador ir a casa cuando no sea necesaria su presencia hace su vida un poco más fácil.

A pesar de la sencillez con la que se puede mirar el teletrabajo, Javier Thibault Aranda, profesor de la Universidad Complutense de Madrid; Carmen Pérez Sánchez, investigadora IN3 (UOC) aseguran que aún quedan muchos desafíos, que van desde el esquema de trabajo, de protección social, de implicaciones legales y los efectos en la salud y en la psicología de la persona, obligada a permanecer conectada las 24 horas. Puede ser una ventaja o una trampa, señalan.

¿Tú qué opinas? ¿Tendrías la disciplina y el orden para trabajar por objetivos desde tu casa? ¿Extrañarías la interacción con un grupo de trabajo? Si eres empresario ¿te sentirías cómodo trabajando a distancia, convendría a tus intereses económicos?