El negocio del fin del mundo

El miedo o fascinación por el Armagedón provocan que se vendan viajes al espacio, refugios subterráneos y kits de supervivencia increíbles.

20-05-2011, 11:09:40 AM

Durante los últimos años el temor al supuesto fin del mundo
el 21 de diciembre de 2012 se ha hecho presente en los medios de comunicación y
la sociedad, explotando la fascinación popular por culturas, como la
maya, para generar ganancias.

El interés por el final de la humanidad es tal que, por ejemplo, las
películas de desastres, o survival, se encuentran entre las más taquilleras.
Según Internet Movie Data Base,  “El día
después de mañana
” recaudó una taquilla 544.2 millones de dólares, “2012
recolectó 166.1 mdd, “La Guerra de los mundos” ganó 591.7 mdd, “Terminator2:
Juicio Final
” obtuvo 516.8 mdd y “Armageddon” ingresó 554.6 mdd. 

La importancia de la creencia en el fin de los tiempos resalta,
si se considera su importancia como impulsora del consumo.

Robert Fitzpatrick es un seguidor de la ideología de Family
Radio,
cuyo líder,  Harold Camping, anunció el fin del mundo para el 21 de mayo de
2011. Fitzpatrick gastó 140,000 dólares para colocar publicidad en marquesinas,
metro, revistas y calles de Nueva York para anunciar la fecha. Sólo los
desplegados en los vagones del transporte subterráneo le costaron 90,000
dólares.

Otro de los entusiastas de Camping, el dominicano Edwin
Rafael Carlot
, se deshizo de los ahorros
de toda su vida para colocar 54 espectaculares en ciudades mexicanas como Hermosillo, Monterrey, Ciudad
Juárez
, Ciudad de México y Acapulco, así como en su país natal,  República Dominicana.

 

El mundo se acaba, pero nacen nuevos mercados

Un mercado muy interesante ha surgido en la industria de los
refugios contra el Armagedón. Por ejemplo, el del fondo de inversión “Vivos”, en
Estados Unidos, pide “sólo” 50,000 dólares para reservar un lugar en un
búnker contra el fin del mundo, que espera albergar sólo a la élite de la raza
humana. Hasta la fecha, el grupo asegura contar con 1,000 candidatos.

Para las personas que no pueden acceder a opciones como
esta, el mercado pone en sus manos un kit para después del fin del mundo: una mochila térmica con hornillas de energía solar que contiene
alimentos enlatados. Su precio es de 6,750 dólares.

Incluso es posible hacer el conteo para el “Día Final” en un smartphone, a través de aplicaciones descargables por 45 pesos. Por su parte, los “mas trendy” pueden hacerse de un reloj tipo Rolex, fabricado por la compañía Melrose Jewelers, por la módica cantidad de 14,225 dólares.

Pero si la decisión es abandonar el planeta Tierra y evitar riesgos, la empresa norteamericana
Escape Earth 2012 ofrece lugares en el transbordador USS Ark 2012 por sólo 24.5
dólares
en clase económica y 44.99 dólares -más gastos de envío de los certificados- para disfrutar de una habitación de
lujo con pantalla plana y minibar. Ya hay 100 personas apuntadas y la lista
sigue creciendo, aunque la empresa no aclara cómo solventará los gastos y, de hecho, nadie ha visto el transbordador.

La predicción del fin del mundo y la mercadotecnia que
genera, siempre creará nichos de mercado. El miedo a la muerte es, quizá, uno de los negocios más rentables del mundo.

Datos:

  • El costo por refugio de “Vivoses de 10 mdd y por 50,000
    dólares adicionales la empresa te llena la despensa. El boleto por niño y por
    mascota es de 25,000 dólares.
  • La Bóveda de Svalbard, en Noruega, guarda ejemplares de todas
    las semillas del planeta en caso de emergencia, y el costo por semilla es de 200
    dólares.
  • Entre todas las películas estrenadas en los últimos 10 años
    que hablan del apocalipsis, se han reunido 293,645,201 mdd en taquilla.
  • Larry Hall vende un departamento especialmente acondicionado
    para el fin del mundo, con un búnker a 61 metros de profundidad por sólo 900,000
    dólares.