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Jóvenes: sin acceso a empleo ni educación

México podría estar desperdiciando el potencial productivo de los jóvenes, al no ofrecer suficientes oportunidades de educación ni de empleo, lo cual eleva el número de “Ninis”.

11-05-2011, 7:58:04 AM
11 de Mayo de 2011

Mientras que muchas
naciones están preocupadas por la avanzada edad de sus poblaciones, México
podría desperdiciar su abundante número de jóvenes en legiones de marginados
conocidos como Ninis.

El término
Nini“, contracción de “Ni trabaja, ni estudia”, se ha
convertido en el nombre con el que se identifica a jóvenes mexicanos sin empleo
y que han dejado las aulas.

Para algunos, la
palabra describe a adolescentes flojos sin incentivos para seguir adelante.
Para otros, es una fea e injusta etiqueta para jóvenes sin oportunidades.

Todos aceptan que
las filas de personas en sus veintes sin trabajo podrían impulsar a la economía
mexicana, la segunda mayor de América Latina, si tuvieran un empleo, pero que
un fallido sistema público de educación ha dejado a muchos mal preparados.

Las tasas de
marginación son alarmantes, con alrededor de la mitad de los mexicanos entre 15
y 19 años sin empleo y sin acceso a la educación
, según un estudio de la
Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE). Muchos de
ellos incluso tienen dificultades para leer y escribir.

“Estamos
hablando de una generación que se quedó atrás”, dijo Anne Sonnett,
investigadora de la OCDE.

“Particularmente
después de la crisis financiera, muchos de estos jóvenes se han perdido y nunca
se recuperarán”, añadió.

Con una mediana de
edad de 27 años, México tiene una población más joven que la mayoría de sus
rivales económicos en América Latina.

En Brasil es de
alrededor de 29 años, pero el país sudamericano ha hecho un mejor trabajo en la
reducción del desempleo entre los jóvenes desde la crisis financiera global.

En la década pasada,
la tasa de jóvenes sin empleo en México se duplicó a casi el 10.3 por ciento,
según un estudio de Naciones Unidas (ONU).

A pesar de que la
economía del país se ha reanimado -creció un 5.5 por ciento el año pasado, su
mayor ritmo en una década, y se espera se expanda un 4.4 por ciento este año-,
hay pocas oportunidades para los jóvenes que buscan trabajo.

Además, la baja
calidad de la formación en muchos de los graduados de las escuelas manejadas
por el Estado afecta los niveles de productividad de la economía en general.

El gobernador de uno
los estados del norte del país propuso la creación de un programa para dar
cabida a los “Ninis” en el Ejército, pero la idea no fue bien
recibida por los jóvenes.

“Todo esto es
un problema social (…) yo aún creo en el valor de la educación, pero muy
pocos de mis viejos amigos siguen en la escuela”, dijo José Gabián
mientras mataba el tiempo en la Glorieta de los Insurgentes, una plaza pública
en la Ciudad de México.

Todas las tardes se
puede encontrar en ese sitio a estudiantes, punks, góticos y jóvenes
desempleados perdiendo el tiempo.

“No puedo
encontrar ni un puesto de aprendiz o auxiliar”, dijo Gabián de 20 años.
“Algunos de mis amigos llevan años buscando”, agregó.

Dilema de la
juventud

La tasa oficial de
desempleo de 5% de México es un tanto distorsionada, dado que muchas personas
recurren a la economía informal en lugar de declararse desempleados.

Con pocos empleos
formales en el horizonte, y filas abultadas de jóvenes que abandonaron la
preparatoria, el margen es reducido para los Ninis y no hay un consenso sobre
cómo reintegrarlos a las aulas o sumarlos a la fuerza laboral.

“Yo tomaría
cualquier trabajo que pague”, dijo Pamela Pimentel, de 19 años, en la
Glorieta de los Insurgentes, mientras llenaba una serie de solicitudes de
empleo.

Uno de cada tres
mexicanos entre los 18 y 29 años coincide en que la falta de empleo es el mayor
reto que enfrentan
, según una reciente encuesta nacional.

“Sin
experiencia no te contratan ¿Cómo vas a tener experiencia si no te
contratan?”, dijo Pimentel, de cabello oscuro y quien lleva maquillaje
marcado, una perforación en el labio y brazaletes de tela como muchos de los
habituales en esta plaza, que dicen pertenecer a tribus urbanas como los
“emos” o los “darks”.

Distanciamiento,
clase y un sistema de educación deficiente ayudan a explicar el fenómeno de los
Nini.

El mexicano promedio
tiene una posibilidad de 50% de terminar la secundaria
, mientras que las tasas
de graduación entre 20% más rico de la población compiten con las de Estados
Unidos y economías desarrolladas.

“Si estos
jóvenes reciben educación, significará mejores salarios, mayor productividad
por dos generaciones”, dijo Michael Crawford, especialista en educación
del Banco Mundial.

“Pero todo
empieza con una oportunidad. Cuando tienes una oportunidad, tienes empleo de
jóvenes”, añadió.

(Editado en español por Silene Ramírez)