Opinión

¡Yo no fui!: El error del PRI al hablar de corrupción

Después de que durante meses se hicieron denuncias de corrupción contra gobernadores del PRI, en esta semana el partido ha tratado de responder y revertir los efectos negativos de su ‘Yo no fui’. ¿Será demasiado tarde?

13-07-2016, 4:17:59 PM
¡Yo no fui!: El error del PRI al hablar de corrupción
Cinthia Lazcano

La comunicación en el ámbito personal y profesional tiene, básicamente, los mismos principios; por ello, poner ejemplos en ambos terrenos, facilita aterrizar algunos conceptos clave que líderes empresariales, políticos o de cualquier índole debieran procurar.

Comencemos en esta ocasión reflexionando sobre los niños y una de sus respuestas características: “yo no fui”. Generalmente, contestan esto cuando están ante una situación en la que es evidente que son responsables y, sobre todo, que recibirán una sanción; más aún cuando son la única persona en el lugar y la manera de explicar el hecho es bajo la propia responsabilidad. Es decir, “yo no fui” es un mecanismo de defensa que aplicamos desde pequeños.

Durante días recientes, encontramos en el entorno mexicano mucha comunicación que –traducida al lenguaje infantil- refleja ese “yo no fui”; por ello, a continuación comentamos un ejemplo y las lecciones que nos deja.

Acontecimiento

Durante meses, o mejor dicho años, se dieron a conocer denuncias sociales y mediáticas de actos de corrupción por parte de políticos y, en particular, de gobernadores priístas principalmente; sin embargo, el Partido Revolucionario Institucional no dio ninguna declaración o mensaje que respondiera o que fuera empático con las exigencias de la ciudadanía. 

En realidad, su actuar y la falta de reconocimiento de sus errores se leen como un “yo no fui”; más aún cuando el ex dirigente de la organización comenzó a señalar a los gobernadores de otros partidos como corruptos, convirtiéndose en un “ellos fueron, no nosotros”, mientras que los hechos y la realidad eran innegables para su partido. Esto, sin duda, afectó la imagen del PRI y la credibilidad ante una buena parte de quienes votaron por ellos en elecciones previas, esto de acuerdo con encuestas publicadas recientemente. 

Aprendizaje 

La comunicación y las respuestas deben darse en el momento oportuno, es decir, en el tiempo en que las cosas están ocurriendo. Si se deja pasar el instante adecuado, los mensajes pierden impacto y proyectan una respuesta lenta o poco creíble, en un entorno en el que para la opinión pública hay responsables claros. Ante temas críticos, debemos reconocer la situación y mostrar que estamos actuando, esa es la mejor forma de comunicar y enviar mensajes tranquilizadores.

En la actualidad, a un mes de la elección donde perdieron estados con gobernadores altamente criticados y mucho tiempo después de las primeras revelaciones de manejo inadecuado de recursos, el PRI y la presidencia recién modifican su discurso y anuncian que se crearán órganos internos anticorrupción (discurso de arranque de Reza Ochoa), al tiempo que el Presidente de la República pide a la PGR iniciar procesos de inconstitucionalidad contra actos de los gobernadores de Veracruz y Quintana Roo, enviando la señal de que así se fortalece el Sistema Nacional Anticorrupción. La acción puede ser buena (y era exigida por los mexicanos), aunque el tiempo de respuesta comunica algo muy distinto ahora, que si hubiera ocurrido hace unos meses. 

Finalmente, para revertir la mala imagen y la caída en indicadores partidistas rumbo a 2018, Enrique Ochoa Reza, nuevo dirigente del PRI, da a conocer que participarán en foros en diferentes partes del país, para explicar y transmitir correctamente las políticas públicas del gobierno federal. En el tema de comunicación, la oportunidad es todo; así que en futuro analizaremos el alcance de esto a mitad del sexenio, dado que han pasado tres años en donde los mensajes han ido en sentido contrario.

Cómo evitar el error del “Yo no fui”

1. Responde a tiempo

Comunicar en un lapso breve significa dar la cara y mostrar a la opinión pública que el tema es relevante para nosotros y que el bienestar de la gente es prioridad para la organización

2. Haz que los hechos hablen

Manda mensajes claros y planeados, pero sobre todo, demuestra que estás haciendo algo para resolver o cambiar las cosas. Las acciones nos dan credibilidad 

3. Asume tu responsabilidad

Responsabilidad es la capacidad de reconocer y aceptar las consecuencias de un hecho; así pues, actuar y comunicar con responsabilidad significa tomar el liderazgo y comprometerse con cambiar la situación, como es el caso de lo analizado en este espacio. 

4. Sé congruente

Bien dice el proverbio inglés “Cuando apuntas con el dedo, recuerda que tres dedos te señalan a ti”; así que si vas a señalar a alguien más, debes tener la seguridad que da la congruencia y el hecho de que no hay ningún argumento que vaya en tu contra y resulte contraproducente 

5. Escucha y sé empático

Ponte en los zapatos de los demás, comprende su situación e interés, y responde con comunicación diseñada desde ellos, no desde lo que exclusivamente tú quieres decir. Hablar sin escuchar suele tener resultados negativos.

La autora es Socia Directora de Tolko Comunicación, firma de comunicación estratégica y relaciones públicas. Cuenta con 15 años de experiencia en el ámbito corporativo y es consultora para organizaciones nacionales y trasnacionales, PyMEs y ejecutivos. Locutora y catedrática. 

 

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