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Ellos vencieron la discapacidad y ahora son tus conductores

Jesús, Tomás y Martín perdieron la movilidad de sus piernas hace algunos años; ahora son los pioneros en un programa de inclusión de Cabify. Te contamos su historia.

02-12-2016, 6:35:14 AM

Hace tres años, a Jesús Ramírez le robaron su vehículo, le dispararon, le dañaron la médula y lo dejaron imposibilitado para volver a caminar. Es un joven de 27, de mirada tranquila, como de quien ya olvidó o de quien ya se resignó a no encontrar justicia en un país que la concede a cuentagotas. Por ahora, le toca buscar oportunidades para salir adelante.

La discapacidad no es ajena a la población de este país: alcanza al 6% de los mexicanos, es decir, a 7.2 millones de personas; en tanto, hay otras 15.9 millones de personas que tienen dificultades leves o moderadas para realizar actividades básicas (personas con limitación). Son cifras del INEGI.

Tomás Ortiz tiene 44 años. Hace dos que dejó de caminar: una operación de una hernia discal terminó con una médula desecha, unas piernas insensibles y el preámbulo de una larga recuperación. Antes de eso condujo tráilers y camiones por 26 años.

El 39.1% de las personas con discapacidad de 15 años en adelante participa en alguna actividad económica, casi la mitad de la cifra correspondiente a las personas sin discapacidad (64.7%). Son más cifras del INEGI.

10 años atrás, Martín Gómez, de 49, químico en fumigación de plagas y conocedor de tres idiomas, venía de visita para ver a su familia desde Estados Unidos. En la carretera, un autobús de transporte lo embistió. Entre fierros retorcidos, Martín salvó la vida: costillas rotas, traumatismo craneoencefálico y una pierna amputada, el saldo.

El 23.1% de la población mexicana con discapacidad mayor de 15 años no cuenta con algún nivel de escolaridad, según el INEGI.

Jesús, Martín y Tomás son los primeros operadores con discapacidad en un nuevo proyecto de movilidad encabezado por Cabify, en colaboración con HSBC y la Fundación Humanista de Ayuda a Discapacitados (FHADI), así como la Fundación Vida Independiente, que pretende abrir plazas de operadores para personas que buscan su reinserción en el mercado laboral formal.

“No se trata de aceptar las discapacidades, sino de aprender a vivir con esta condición”, dice a Alto Nivel Lourdes Sarvide Álvarez Icaza, presidenta del Patronato de FHADI.

“El programa de capacitación laboral de FHADI pretende integrar a las personas a la vida laboral, llevamos un seguimiento de los individuos cuando se reestablecen en el mercado laboral”.

Las tres personas que arrancan con el proyecto manejarán un Nissan Versa acondicionado para que les sea accesible el manejo.

“Es una alianza que al menos se trabajó durante ocho meses para alcanzar esta realidad. Para nosotros lo más importante es la cultura y aspectos como buscar nuevas alternativas de movilidad para reducir, a través de la tecnología, el exceso de flota vehicular para mejorar la calidad de vida de las personas”, apunta Ricardo Weder, general manager de Cabify Latinoamérica.

La intención de este proyecto es destinar parte de la comisión correspondiente a un fondo de inversión que permita adquirir un segundo vehículo con estas características (cuyo costo de adaptación es de aproximadamente 6 mil pesos), en un lapso de año y medio.

Cabify, que apuesta por alcanzar el próximo año 10 ciudades adicionales a las 10 en las que ya tiene presencia en la República, así como redondear su alcance a 50 mil puestos de trabajo a nivel nacional, busca que los nuevos socios, o incluso los que ya son parte de la startup, consideren la oportunidad que se abre para choferes con discapacidad y se animen a participar en el programa.

“Es un paso más en la lucha por la inclusión de las personas con discapacidad en México. Nos daremos cuenta que las personas con discapacidad no tienen alguna diferencia con quienes no la tienen: son personas con los mismos sueños, las mismas expectativas, que buscan darle a su familia lo mejor y que quieren mejorar su calidad de vida”, contrastó Miguel Laporta, director de Sustentabilidad Corporativa HSBC México y América Latina.

Tomás es el primero en tomar el volante. Está de regreso en el asfalto, con un auto más pequeño en comparación a los que anteriormente dominaba, pero con la dignidad intacta. Mientras tanto, Jesús y Martín esperan. Son tres, faltan millones. La noticia es que las puertas ya se abrieron.

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