Opinión

Una valiosa lección del futbol para todas las empresas

El campeonato del Leicester City nos dejó grandes lecciones, en particular, el saber utilizar los recursos y encausarlos para superar las metas.

11-05-2016, 11:52:09 AM
Una valiosa lección del futbol para todas las empresas
Gilberto Novelo

Hace unos días ocurrió algo que lucía imposible en el mundo del futbol: El Leicester City, un equipo de la Liga Premier que al principio de la temporada estaba peleando por no descender a la segunda división, terminó campeón. Es un logro histórico, tomando en cuenta que esta liga es una de las más competitivas del mundo.

El Lecister logró el campeonato dirigido por un modesto director técnico italiano, Claudio Ranieri, quien logró conjuntar a un grupo de futbolistas de bajo perfil, que en su momento fueron relegados de los equipos donde jugaban, y con los que utilizó técnicas básicas de trabajo en equipo y motivación.

No detallaré en este espacio aspectos de futbol, pero sí quiero profundizar en una anécodta de los campeones ingleses. Previo al partido contra el Crystal Palace, el entrenador Ranieri les ofreció a los jugadores invitarles una pizza si mantenían el cero en la portería (objetivo que consiguieron); al final, el técnico los llevo a una pequeña pizzería en Leicester city, y al llegar les dijo: “Tienen que trabajar para lograr cualquier cosa. Así que trabajen también para su hacer su propia pizza, Haremos nuestra propia pizza”.

Los jugadores se metieron a la cocina y elaboraron su propia masa. Y es que lo más importante para el estratega de los apodados zorros es contagiarle la confianza al equipo y trabajar de acuerdo a sus cualidades. “Tengo mucha admiración por aquellos que hacen nuevos sistemas tácticos (refiriéndose a otros estrategas), pero siempre he pensado que lo más importante para un entrenador es construir un equipo de acuerdo a las características de los jugadores”.

Soy fiel creyente de esta filosofía basada en el talento en conjunto, ya que en el mundo empresarial es similar: lo relevante es aprovechar los recursos, condiciones y características con los que se cuenta de forma individual y que acumulados en un equipo se aprovechen mejor esas cualidades para que la suma de los integrantes impulse un desempeño superior al esperado. En pocas palabras, se trata de un modelo orgánico y no organizacional porque se adapta a sus propias circunstancias y eso aunado con otras variables como la motivación, liderazgo o trabajo en equipo (por decir algunas), es lo que forma jugadores pero sobre todo equipos ganadores. No se trata de una fórmula mágica, sino de tener un claro entendimiento de dos cosas: saber qué se quiere obtener y colocar a los jugadores en el sitio donde sean mas efectivos y colectivamente contribuyan mas. 

Construir un equipo ganador no se trata necesariamente de contratar al mejor o al más caro, sino al talento adecuado (al que más aporte), ensamblar cada pieza en el sitio correcto y lograr la sinergia que el equipo requiere. Es decir, se trata de trabajar persistentemente en ser mejor de forma individual pero con la convicción de aportar al equipo para obtener objetivos comunes y esto es la clave para impulsar el desempeño colectivo. En el pasado, hemos comprobado que esta forma de trabajar ha llevado a otros equipos a obtener resultados espectaculares.

Por ejemplo, en el béisbol, es conocido el caso de los Atléticos de Oakland de finales de los noventa, cuando el entrenador sacó el máximo rendimiento con un presupuesto limitado a partir de utilizar la estadística y combinado con determinadas variables para conocer cuáles eran las que contribuían a lograr el objetivo. En el libro “La pelota no entra por azar”, Ferran Soriano hace una referencia al análisis numérico y la importancia de utilizar estadísticas y cualidades que más aportan, así como el liderazgo necesario para conducir equipos ganadores.

Utilizar la estadística y correlación de variables para encontrar la mejor “combinación” para integrar equipos ganadores no es nueva en el mundo del deporte, pero sí es relativamente poco utilizada en el mundo empresarial. Creo que la mayoría de los procesos para atraer talento y cubrir vacantes solo se limitan a reclutar al que mejor se apegue a un perfil de acuerdo a pruebas psicométricas, entrevistas por competencias o mediante procesos más robustos como el caso de los centros de evaluación conductual (assessment center).

Al final no se trata de atraer talento y cubrir perfiles sino de alinear capacidades, cualidades y competencias de distintos perfiles para formar equipos a partir de fomentar una cultura y filosofía acoplada a los valores y principios mas íntimos de la organización, de tal forma que esta alineación sea totalmente orgánica.

Al inicio de la temporada, todo el plantel del Leicester City valía 87 millones de dólares. Era el sexto más barato de la liga y, para tener una idea, todo el equipo valía menos que los 100 millones de euros que el Real Madrid pagó por Gareth Bale y ni digamos del costo del Manchester City, que es de 575 millones de dólares.

Claudio Ranieri nos enseñó que no se necesita mucho dinero para formar equipos de alto rendimiento y, en sus propias palabras, “Solo necesitas abrir la mente, abrir el corazón, una batería cargada y correr con libertad”.

*Gilberto Novelo es Socio Director y Fundador de IO Consultoría, especializada en innovación organizacional y estrategias de capital humano.

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