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Un muro de racismo y odio se levanta en Estados Unidos

Luego de que Donald Trump resultara ganador, han surgido actos de racismo y violencia, en los que los agresores se acogen al discurso radical del presidente electo.

11-11-2016, 12:20:14 PM
Un muro de racismo y odio se levanta en Estados Unidos
Darinka Rodríguez

No habían pasado ni 24 horas luego de que se anunciara el triunfo de Donald Trump en las elecciones presidenciales, cuando varios actos de racismo y violencia en Estados Unidos se hacían presentes en redes sociales.

Una esvástica graffiteada con la frase “volver a América blanca otra vez”, reportes de peleas entre personas de color, y otros crímenes de odio han sido reportados en Twitter y Facebook en las horas siguientes a la elección de Trump. Mujeres, musulmanes y otras minorías son las principales afectadas.

“Esto apenas comienza”, señala la publicación.

Mientras en varias ciudades de Estados Unidos se llevaban a cabo protestas en contra de la figura de Donald Trump en la presidencia, diversas historias de violencia se suscitaban en las calles.

El miedo a ser agredidos llevó a varios estudiantes musulmanes a deshacerse de la hijab, una prenda tradicional que cubre la cabeza de sus miembros. La palabra “Trump” apareció garabateada en la puerta de uno de los salones donde se llevan a cabo rezos.

La misma palabra apareció en los autos de personas de color, desatando la furia de la comunidad negra. Varias amenazas se escucharon en las calles, menciones a violaciones y la promesa de que todos los latinos y en especial, los mexicanos, estarían condenados a ser deportados detrás del muro.

Jesús Alberto Cabañas, catedrático del departamento de comunicación de la Universidad Iberoamericana indica que el triunfo de Trump desata un nuevo paradigma social donde las minorías son las más afectadas.

“Es un discurso de violencia, intimidación, antinmigración, discriminación que revela el espíritu de los nuevos tiempos y de los cambios en los ámbitos, sociales, político y económico de la geopolítica social y contemporánea”, dice.

Ante este panorama, el presidente electo pidió parar los actos de violencia y agresiones durante una entrevista en el programa “60 Minutes” en CBS. “No lo hagan, es terrible porque yo lo que quiero es unir al país. Estoy muy triste de escuchar eso.  Si ayuda, lo diré y lo diré directamente frente a las cámaras: Deténganse“, dijo en entrevista.

La polarización no termina ahí. Uno de los principales grupos de ultraderecha norteamericana, el Ku Klux Klan llamó a sus seguidores a celebrar el triunfo de Trump en las elecciones. Los Leales Caballeros Blancos de Pelham, como se hacen llamar, anunciaron que la manifestación tendrá lugar el 3 de diciembre en Carolina del Norte.

Ellos no son los únicos que celebran la llegada de Trump. Varios grupos de odio a minorías también se han desatado. Según datos de la Southern Poverty Law Center, en Estados Unidos existen más de mil grupos activos que centran sus actividades en la exclusión y manifestaciones de odio a minorías. 190 son del Ku Klux Klan, 180 de negros separatistas y blancos ultra nacionalistas y neonazis, entre otros.

“Esta mañana en la Escuela de Ingeniería NYU Tandon, los estudiantes musulmanes encontraron la palabra “Trump” garabateada en la puerta de su sala de oración, y nos hemos dado cuenta que nuestro campus no es inmune al fanatismo que inunda a América”, señala esta publicación.

“Tres de mis amigos musulmanes, a quienes nunca he visto sin un hijab (velo tradicional para cubrir la cabeza), vinieron a la escuela sin ellas hoy, porque tenían miedo”, menciona este tweet.

La comunidad musulmana en Estados Unidos ha dejado de lado sus creencias ante el miedo desatado por las amenazas de los seguidores de Donald Trump, despojándose de sus prendas tradicionales y escondiendo sus actividades.

Racismo

Estudiantes blancos de la Southern Illinois University decidiieron pintarse la cara de negro y posar frente a una bandera confederada para celebrar el triunfo de Trump.

“Este chico blanco me dijo que soy un ‘nigger’ y que debería estar recolectando algodón”, denuncia este tweet.

“Todos los negros mejor empiecen a escoger sus números de esclavos”.

Cualquier rasgo físico que tenga relación con Latinoamérica o México está siendo repudiado. El clamor de un muro y de deportación se escucha en las calles. En las calles, en las escuelas, en redes sociales.

Un partidario de Trump amenaqzó con violarla y construir el muro luego de escupirle en la cara.

White dudes saw a woman alone and yelled “grab her by the pussy” then tried to do so.

Day 1 of Donald Trump. pic.twitter.com/an1XtqCIY5

Hombres blancos vieron a una mujer sola y la insultaron mientras iba caminando.

El muro ya empezó a construirse tras las amenazas, insultos y crímenes. Donald Trump resultó electo contra todas las encuestas y, aunque ha llamado a curar las heridas y unificar a Estados Unidos, sus partidarios han dejado saber que la división se hace cada vez más profunda. Estados Unidos se ha vuelto en contra de sus propios habitantes a través de estas amenazas, sin importar el origen o el nacimiento. Los estadounidenses arremeten contra otros estadounidenses que no son blancos, aunque Donald Trump no ha asumido la presidencia.

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