Opinión

Uber, su agua embotellada y el problema de la basura en CDMX

Son pocos los que se resisten a tomar un poco de agua mientras viajan en este servicio privado, pero en tan solo semana y media esta comodidad genera un millón de plásticos que terminan regados por toda la CDMX.

16-05-2016, 5:06:50 PM
Uber, su agua embotellada y el problema de la basura en CDMX
Cristóbal Miguel García Jaimes*

Yo soy fanático de viajar, pero un lunático al hacerlo. Comparto opinión con muchos amigos de que, por ejemplo, un auto es una buena opción para redescubrir la metrópoli. Pero soy de la idea de que puede llegar a ser peligroso para alguien que aún le tiene miedo a las arañas. 

En el transporte público he meditado sobre la vida, la escuela y hasta mi futuro. Ahí he soñado con casarme con mi novia, tener hijos y enseñarles a usar un telescopio en cuanto aprenda. He pasado muchas emociones, me han asaltado llegando a Taxqueña en un microbús, me han empujado en uno de esos camiones grandes, pero a pesar de ello, cuando es posible, uso el transporte público. Prefiero tomar un camión al metro, pues soy algo claustrofóbico. Y hasta hace poco era muy raro que tomara un taxi, pero ahora con servicios como Uber, soy un cliente más frecuente. Y es que, es seguro, cómodo y hasta dan dulcecitos, aparte del agua embotellada. A lo que yo quiero llegar es que tenemos un serio problema con la basura.

Según la BBC somos el país que más consume este vital líquido en botella, con un aproximado de 163.5 litros por mocha, cabeza, mono o cabezón, como quieras llamarle. 

Cuando se implementó el servicio de Uber nos dimos cuenta del auge que tuvo. El servicio más económico de esta plataforma, Uber X, hace aproximadamente de 12 a 14 viajes por día según el diario Milenio. Para tomar un punto medio diremos que son 13 vueltas por día, de ellas, 10 o 11 personas aceptarán la botellita de agua de cortesía. ¿Quién de nosotros desaprovecharía dicha oportunidad? Esto significa que tenemos 10 u 11 botellas que se convierten en basura. 

Uber tiene medio millón de clientes en la capital del país, con 10,000 conductores. Cifras bastantes buenas si consideramos que el 90% de los conductores brindan servicio más cómodo, por lo que habría algo así como 9,000 autos si es que circularan todos dicho día. Y con 10 botellas de agua en esas mismas 24 horas, tenemos algo así como 90,000 taparroscas con todo y plástico de puro desecho. Solo haría falta semana y media para generar un millón de estos residuos y si ese no es problema, debemos pensar que dichas botellas van a parar en diferentes puntos, lo que podría significar una dificultad más para su reciclaje. Ya saben, el efecto hormiga. De poquito en poquito esto lo dejo de este lado y esto de aquel y así continuamente. 

Podemos avanzar en dicho problema, sí, pero debemos de ser ingeniosos. Muchos mexicanos compran agua embotellada por la desconfianza que les genera beber directamente de la tubería, y no los culpo, pero hay soluciones. Existen filtros que al inicio pueden representar un costo alto, pero a la larga y con el debido mantenimiento sucede como dice mi abuelita: “Se pagan solos”. 

Es menester, también, generar una cultura de rehusar. Los contenedores individuales pueden ser buena opción y si no me creen, vayan al centro y disfruten de esa bella variedad al solo caminar una calle atrás del Palacio Nacional.

*El autor es ganador del Premio Nacional de la Juventud, en la categoría de ciencia. A los 18 años construyó el acelerador de partículas más barato del mundo, y es fundador de la Asociación Ciencia Sin Fronteras. Estudia y trabaja en proyectos de investigación en el Instituto de Física de la UNAM.

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