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El Sistema Anticorrupción pone en jaque a las empresas mexicanas

El nuevo marco legal anticorrupción lanzado por el gobierno federal supone un gran reto a las empresas, pues la implementación de un programa es una tarea que lleva tiempo.

22-02-2017, 6:35:11 AM
anticorrupcion

 

Por Daniel Ortiz*

 

Ante el panorama de impunidad, el gobierno federal ha lanzado un nuevo marco legal anticorrupción que tiene como objetivo revertir la reacción en la cadena antes descrita.

Este nuevo proyecto ha sido nombrado: Sistema Nacional Anticorrupción (SNA). La mayor pretensión de este nuevo organismo es ser tan eficiente y transparente que los ciudadanos recuperen la confianza en las instituciones públicas y privadas. Este nuevo marco legal no solo aplica para servidores públicos sino también a personas físicas y morales.

Un 72% de las firmas internacionales dijeron que en 2015 no tenían ninguna medida o programa contra la corrupción en estas transacciones, de acuerdo con la encuesta de Lucha contra el Soborno y la Corrupción 2016, que elabora Kroll y Ethisphere Institute.

El mismo reporte arroja que 40% de las empresas encuestadas espera que este año los riesgos que implican los sobornos y corrupción aumenten, mientras que de este porcentaje el 55% asocia este incremento a los planes de expansión global que tienen los corporativos.

Si bien es cierto que la corrupción en México es un acto concurrido en la esfera pública y privada, también es cierto que en los ciudadanos se ha generado una grave desconfianza en el sistema que previene, regula y castiga este tipo de delitos, misma que los ha orillado a omitir cualquier tipo de denuncia e inclusive ser parte de ella en situaciones laborales o personales.

Situación que exacerba la impunidad, ya que, si no existe denuncia no se puede proceder ningún delito, lo que a su vez perpetúa la corrupción.

Para las empresas, estas nuevas regulaciones suponen un gran reto, pero también una excelente oportunidad, ya que en México el 83 por ciento de los directivos de empresas, consideran una de las principales amenazas empresariales el soborno y corrupción debido a que una de cada cinco organizaciones ha sido víctima de este delito, según la Encuesta sobre delitos económicos 2016 elaborado por PwC.

El reto se ubica en el apego y cumplimiento a las nuevas normatividades que se desglosen del marco legal. Mientras que la oportunidad se presenta con la adopción de prácticas de prevención de corrupción, ya que, se prevé que el SNA disponga ser menos riguroso al momento de sancionar a las empresas que incurran en actos corruptos, sí estas cuentan con programas anticorrupción.

En este sentido, las empresas no solo deben abocarse a cumplir con las obligaciones de los organismos regulatorios del SNA, sino que deben de optar por la proactividad en torno a generar una cultura de legalidad y cumplimiento desde el interior de su organización, y así lograr que los programas anticorrupción sean acatados en toda su extensión, ya que de lo contrario, los delitos de carácter sistémico como la corrupción y el soborno continuaran erosionando la integridad de los empleados volviendo vulnerables a las empresas ante daños económicos, reputacionales e inclusive la disolución.

Según LexisNexis Risk Solutions, empresa líder en el suministro de información y soluciones para la gestión de riesgo, cumplimiento y prevención de lavado de dinero, la implementación de un programa anticorrupción y soborno es una tarea que lleva tiempo, sin embargo, no resulta tan compleja su implementación si las empresas se apoyan de expertos que cuenten con la información, experiencia y tecnología que les permita optimizar el proceso.

También recomienda identificar los sectores de riesgo y los más susceptibles a incurrir en estos delitos, por ejemplo, aquellos que estén en contacto frecuente con recursos o servidores públicos. Así mismo las políticas de prevención deben ser conocidas y aplicadas por todo el personal de la empresa, desde el empleado más modesto hasta los directivos.

Resulta evidente que las nuevas reformas en México tienden hacia la buena voluntad de corregir los males que han obstaculizado el camino que lleve a un estado de derecho confiable y transparente. Así mismo, para impulsar el éxito de proyectos como el Sistema Nacional Anticorrupción, tendrá que verse presente la participación de los servidores públicos, empresarios y ciudadanos.

*El autor es director de Desarrollo de Negocio de LexisNexis Risk Solutions México.

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