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Síndrome de Fatiga Crónica

La Mtra. Sarah Cross Lee, miembro de la Sociedad Psicoanalítica Mexicana, habla para Estilohoy.com sobre esta enfermedad de la vida moderna.

20-12-2009, 5:00:00 PM
Síndrome de Fatiga Crónica
Estilo Hoy

Escrito por Mtra. Sarah Cross Lee
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Por muchos años ha habido un estigma en contra de ciertos síntomas. Cuando alguien se queja de estar cansado todo el tiempo, de dolores musculares, de que cuando duerme no descansa y se siente irritable, los demás tienden a creer que muy probablemente, esté deprimida o que sólo está en busca de atención. Si las personas que se sienten así llegan a ir al doctor y el especialista no está en conocimiento pleno de los avances recientes en la medicina, puede ser que no sepa explicarles lo que les pasa.
 
El Síndrome de Fatiga Crónica (SFC) es una enfermedad que afecta principalmente a hombres de entre 30 y 50 años aproximadamente y su prevalencia es muy homogénea en todos los países donde se ha analizado, tanto en áreas rurales como urbanas. Actualmente, se acepta una prevalencia de entre el 0.2 y 0.5% de la población general pero hay estudios del 2007 que confirman que la estadística está más cerca al 2.5% de la población.


Si uno cree tener esta enfermedad es importante ir con el doctor, ya que los síntomas del Sindrome de Fatiga Crónica son parecidos al de la Fibriomialgia y algunas depresiones crónicas. Sólo el medico puede hacer el diagnóstico diferencial para que se aplique el tratamiento adecuado. En éste como en todos los casos el auto diagnóstico no es recomendable. 


DEFINICIÓN
El Síndrome de Fatiga Crónica es una afección de cansancio o agotamiento fuerte y prolongado (fatiga) que no se alivia con el descanso y tampoco se presenta a causa de otras enfermedades de manera directa. Para diagnosticar este síndrome, el grado de cansancio debe ser lo suficientemente fuerte como para disminuir en un 50% la capacidad de la persona para realizar las actividades diarias, según la Organización Mundial de la Salud (OMS).


DIAGNÓSTICO
Este síndrome fue identificado en los países anglosajones a mediados de los años 80. La OMS lo considera como una enfermedad neurológica grave y se contempla en la lista americana de enfermedades infecciosas nuevas, recurrentes y resistentes a los medicamentos.


Estos estándares incluyen:


• Cansancio intenso y fácil fatigabilidad, incluso sin haber realizado esfuerzo físico, y que no merma con el descanso nocturno.


• Generalmente es de inicio repentino; a veces, después de un cuadro similar a una gripe. También puede aparecer tras una mononucleosis infecciosa u otras enfermedades virales.


• Desorientación, pérdida de memoria a corto plazo, confusión e irritabilidad (afectación neuro-cognictiva)


• Trastorno de sueño: sueño no reparador.


• Dolor muscular.


• Faringitis miálgica (dolor de garganta).


• Dolor con la palpación de ganglios linfáticos de cuello o axilas.


• Fiebre leve  (37,3º o menos).


• Dolores de cabeza.


• Fotofobía (hipersensibilidad a la luz).


• Duración de al menos seis meses, pudiendo persistir por años.


No existen pruebas específicas para confirmar el diagnóstico del SFC, aunque, por lo general, se realizan diferentes estudios para excluir otras posibles causas de los síntomas.


 


TRATAMIENTO


En la actualidad, no existe un tratamiento que haya demostrado ser efectivo para curar el SFC; lo que los especialistas tratan son los síntomas de esta enfermedad. Muchas personas con este trastorno experimentan depresión y otros problemas psicológicos que pueden mejorar con un tratamiento.


Algunos de los tratamientos que se ofrecen incluyen:


• Fármacos antivirales (como aciclovir)
• Fármacos para tratar infecciones “ocultas” producidas por levaduras (como nistatina)
• Fármacos para tratar la depresión (antidepresivos)
• Fármacos para tratar la ansiedad (ansiolíticos)
• Fármacos para disminuir el dolor, el malestar y la fiebre


Algunos medicamentos pueden causar reacciones adversas o efectos secundarios peores que los síntomas originales de este padecimiento. Por esto, es importante acudir con un experto que pueda orientar acerca del tratamiento más adecuado en cada caso. Se recomienda que los pacientes afectados por este síndrome tengan una vida social activa y realicen alguna actividad física leve.

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