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Senado de Brasil destituye a la presidenta Dilma Rousseff

Con esta decisión, el Senado de Brasil pone fin a 13 años de gobierno del Partido de los Trabajadores (PT) en el país más grande de América Latina.

31-08-2016, 12:21:43 PM
Senado de Brasil destituye a la presidenta Dilma Rousseff
Altonivel

El Senado de Brasil declaró el miércoles culpable a la presidenta Dilma Rousseff de violar las leyes presupuestarias y la removió formalmente de su cargo, en la culminación de un juicio político que ha polarizado a la mayor economía de América Latina.

Desde antes de la votación, que concluyó 61-20, los partidarios de Rousseff parecían resignados a la probabilidad de que más de dos tercios de los 81 senadores la condenen por violar las leyes presupuestarias del país, el umbral para su destitución.

La primera presidenta de Brasil ha negado los cargos y dice que el proceso de destitución pretende proteger los intereses de la elite económica de Brasil y deshacer los programas sociales que sacaron de la pobreza a millones de brasileños.

En cambio, sus rivales destacaron la posibilidad de dar vuelta la página tras una larga crisis política, acompañada por la peor recesión en generaciones y un masivo escándalo de corrupción en la compañía estatal Petrobras.

Tras ser declarada culpable, una difícil transición espera a su vicepresidente, el conservador Michel Temer, que ha servido como presidente interino desde que en mayo comenzó el juicio en el Senado y completaría el mandato hasta 2018.

El jefe de gabinete de Temer, Eliseu Padilha, dijo en un mensaje por Twitter que el Gobierno espera entre 60 y 61 votos contra Rousseff, una cómoda mayoría que confirmaría a Temer en el cargo.

Temer se ha comprometido a impulsar una economía que acumula seis trimestres consecutivos contrayéndose y a poner en práctica medidas de austeridad para tapar un déficit presupuestario récord, que costó a Brasil la calificación de grado de inversión el año pasado.

El miércoles, el Gobierno dijo que el Producto Interno Bruto se contrajo un 0.6 por ciento en el segundo trimestre, colocando a la economía en camino a su mayor y más dura recesión en más de un siglo. 

Pese a todo, las expectativas de que el estancamiento político pueda acabar pronto tras la salida de Rousseff ayudaron a impulsar la inversión, que se expandió en el segundo trimestre por vez primera en tres años.

El escándalo, que también tocó al inestable Partido del Movimiento Democrático Brasileño (PMDB) de Temer, podría entorpecer los esfuerzos por restaurar la estabilidad en la política de Brasil y la confianza en su economía.

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