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Roomies, la llave de los millennials para acceder a una vivienda

Los millennials buscan ahorrar los costos de una renta a través de uno o más roomies y vivir en una colonia de clase media.

29-05-2017, 1:41:22 PM
Rommies.
Depositphotos. Roomies.

 

La tendencia de los “roomies” va en aumento en la Ciudad de México, ante el alza en la renta de vivienda, y la necesidad e interés de los jóvenes millennials por vivir cerca de su lugar de trabajo o estudio, ser independientes o conocer nuevas personas.

El sueldo no ha aumentado tanto como la renta y eso lleva a algunos jóvenes a la opción de compartir “depa”, porque permite dividir la renta entre varios, además de los gastos asociados como Internet, luz, agua, entre otros, y con eso ahorran mucho, explicó el director de Dada Room, Antoine Perouze.

Por su parte, el director del portal Metros Cúbicos, Rodrigo Hutt, coincidió en que es un mercado muy dinámico que va a crecer mucho en los próximos años, ya que la gente posterga cada vez más la compra de una vivienda.

Los compradores en México están a partir de los 25 o 30 años, antes era una edad más temprana, entonces los que no compran por la movilidad laboral, que es uno de los factores más importantes, lo que hacen es rentar y se juntan en grupos para poder tener acceso a propiedades mucho más caras, apuntó.

Rosalba Echeverría, de 30 años de edad, quien desde hace 10 meses comparte una casa de tres recamaras en la colonia Roma con dos roomies (una mujer y un hombre), confiesa que destina más de 30 por ciento de sus recursos en ello.

“Vivía muy lejos de mi trabajo y ya solo llegaba a dormir, necesitaba estar en un lugar más céntrico, no podía seguir desperdiciando tanto tiempo en el traslado”, explicó sobre el motivo que la llevo a dejar su hogar en el Estado de México para mudarse a la ciudad.

De acuerdo con la clasificación del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), los hogares se dividen en dos tipos: familiares (aquellos en los que al menos uno de los integrantes tiene parentesco con el jefe o jefa del hogar) y no familiares (donde ninguno de los integrantes tiene parentesco con el jefe o jefa del hogar).

Respecto a estos últimos, 93 por ciento son unipersonales, es decir, que están integrados por una sola persona, mientras que 7 por ciento son corresidentes (roomies) y están formados por dos o más personas sin relaciones de parentesco.

Al respecto, la directora de Operaciones de Softec, Claudia Velázquez, indicó que el porcentaje de familias de corresidentes y también de personas solas o unipersonales se ha incrementado.

“Ha pasado de porcentajes muy bajos, menores a 2 por ciento, a rebasar el 5 o 6 por ciento en algunas ciudades, y creemos que va a seguir incrementándose”, comentó.

A decir de Perouze, el factor económico es el principal detonante para que la demanda de departamentos compartidos haya subido rápidamente, a lo que se suman los temas demográficos o sociales, como los de la generación Millennial (nacidos entre 1981 y 1995).

“Esa generación es la primera que llega a la vida laboral con aspiraciones muy diferentes a la de los padres, que a los 22 años ya estaban casados, esperando un hijo y tramitando un crédito para comprar casa en el Estado de México, cuando trabajaban en la ciudad”, indicó.

El director de Dada Room sostuvo que a los millennials les importa más la calidad de vida, no tener tiempos de traslados demasiados largos, ni sacrificar todo su sueldo en un crédito o una renta, porque su principal sueño es viajar.

“Por ejemplo, en la zona de Polanco, Lomas de Chapultepec o Bosques de las Lomas, hay grupos de jóvenes que se juntan cuatro o cinco para poder tener acceso a departamentos de este nivel económico, porque además son inmuebles de amplias dimensiones, de hasta 500 metros cuadrados”, comentó a su vez Rodrigo Hutt.

En la Ciudad de México el precio por mes de una habitación, de acuerdo a www.dadaroom.com, es de alrededor de 4,000 pesos (aproximadamente 200 dólares), aunque dependiendo de la zona se presentan diferencias enormes.

“Hay cuartos que suben hasta ocho mil o nueve mil pesos (400 a 475 dólares) en Polanco o Santa Fe, que es un perfil que son profesionistas, que quieren una recámara más grande, y tenemos cuartos desde 1,500 pesos (79 dólares) en zonas más estudiantiles o menos centrales”, expuso Antoine Perouze.

Analizando el sueldo promedio, el director de Dada Room reconoció que muchos dedican más del 40 o 45 por ciento de su ingreso mensual al pago de la renta, cuando los expertos en finanzas personales coinciden en que no debe superar el tercio de su sueldo.

“Tomando el perfil de un joven que tienen su empleo en Polanco, por ejemplo, donde el precio promedio es de 5,000 pesos, hay quienes dedican más de 50 o 60 por ciento de su ingreso en el pago de la vivienda”, alertó.

Ingreso seguro

De acuerdo con el estudio de Dada Room ¿Hacia una crisis de alojamiento para jóvenes en la CDMX? por cada habitación que se ofrece para rentar en la capital del país, hay en promedio cuatro personas buscando.

Sin embargo, para delegaciones como Cuauhtémoc, Miguel Hidalgo y Benito Juárez, la oferta es de una habitación por cada nueve personas buscando.

“También hay poca oferta en comparación con la demanda de rentas económicas debajo de 2,500 pesos por cuarto, que es el presupuesto que tiene la mayoría de los estudiantes o recién graduados con sueldos de seis a 8,000 pesos y estamos un poco preocupados por este fenómeno”, reconoció el director de Dada Room.

Por ello, consideró que existen muchas áreas de oportunidad para toda la gente en México que cuenta con un cuarto extra, sin importar su edad, ya que pueden alquilarlos.

“Hemos visto personas semi profesionistas que se dedican justo a ese negocio de amueblar cuartos y aceptan perfiles que no tiene acceso a los contratos formales, es decir, son contratos foráneos que no tienen aval o que buscan algo amueblado o que no quieren firmar un contrato por un año, porque no saben en dónde estarán”, anotó.

Por su parte, la directora de Operaciones de Softec, Claudia Velázquez, mencionó que la situación de corresidentes (roomies) y de personas solas, genera un espacio importante para diseñar productos y espacios para ellos.

“Creemos que va a continuar creciendo, va a continuar siendo importante y definitivamente es algo que vamos a ver más seguido”, afirmó.

Para la joven Rosalba Echeverría, “compartir casa con roomies me sirve para conocer más gente y convivir con otras personas.”

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