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El riesgo de una política de ‘tuitazos’ como la de Donald Trump

Las acciones del presidente de EU no solo instauran una política de dimes y diretes en una red social, sino que crean ruido mediante 'tuitazos' que pueden lacerar las relaciones entre países.

02-02-2017, 2:25:48 PM

“¿Debo mantener el Twitter funcionando o no?” preguntó el recién nombrado electo presidente de Estados Unidos previo a su baile de inauguración. “Los enemigos siguen diciendo que es terrible, pero es una manera de contener a los medios deshonestos”, dijo Donald Trump a los asistentes.

Días después, el mandatario creaba incertidumbre en redes al hablar sobre la eventual cancelación de la visita de Enrique Peña Nieto, programada para este 31 de enero.

 

Este tweet fue publicado a las 7:55 del 26 de enero y tan sólo tres horas más tarde, el presidente mexicano anunciaba en Twitter primero que en ningún otro lugar, para después darlo a conocer en un comunicado de prensa vía la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE).

 

Días más tarde, el primer ministro de Israel, Benjamín Netanyahu, manifestaba su aprobación a la decisión de Trump de construir un muro en la frontera con México y posteriormente se pronunció en construir un muro en la frontera sur de Israel para detener la inmigración ilegal.

https://twitter.com/netanyahu/status/825371795972825089

Los mandatarios del mundo son cada vez más arrebatados al usar sus redes sociales. Diariamente Trump y otros políticos se ven entrampados en una guerra de tweets que a decir de especialistas y diplomáticos consultados por Alto Nivel, sólo provocarán que las relaciones diplomáticas se desgasten por una guerra de declaraciones impulsivas en redes sociales.

La “Twittplomacia” no es adecuada

En materia de relaciones exteriores, existen varios canales de comunicación dictados por instancias internacionales (como la Organización de Estados Americanos), que de ninguna manera contemplan a las redes sociales como una vía de debate y mucho menos de comunicación formal, según explica Julio Madrazo, socio fundador de De la Calle, Madrazo, Mancera y experto en relaciones internacionales.

“Estos ‘tuitazos’ no son adecuados por su misma naturaleza: un mensajito de 140 caracteres donde ni siquiera se puede elaborar razones de una política o lo que hay detrás de ella. Sólo es una herramienta de difusión de información, no más”, expone en entrevista.

Además de no ser el medio adecuado, existe el riesgo de desgastar las relaciones entre estados-nación a la velocidad que viaja un tweet, pero con consecuencias mucho más graves.

“Se rompen formas, no hay filtros y el resultado es de una gran confrontación y contradicciones en lo que puede ser la relación bilateral y los procesos reales, no digitales entre países”, expone Adolfo Laborde, internacionalista de la Universidad Iberoamericana.

Y aunque si bien se consideran medios electrónicos como correos y llamadas telefónicas como medios oficiales de comunicación, los mensajes de 140 caracteres o mensajes de Facebook no entran en esta categoría, conocida como “valija diplomática” término heredado del siglo XVII para referirse a formas oficiales de comunicación y que al día de hoy no sólo considera documentos.

“Esto se hace al margen de las instituciones que ya se crearon para eso, tanto los congresos como los mandos ejecutivos. Por más que corrija la Casa Blanca no puede estar rectificando lo que dice su presidente en Twitter y sólo releja ignorancia respecto al tema”, dice Madrazo.

Sin embargo, aunque un tweet no se trata de comunicación oficial, genera consecuencias oficiales, según explica Rubén Vázquez, especialista en redes sociales y comunicación.

“Netanyahu no tiene idea de la situación de México y el muro, sin embargo, la comunidad judía en el país emitió un comunicado oficial al respecto”, expone.

La ‘bipolaridad’ de Trump en Twitter

El caso de Donald Trump parece ser único en Twitter, pues posee una cuenta “oficial” y la que mantiene previo al proceso de elección presidencial en Estados Unidos.

En el caso de su cuenta oficial, mantiene una estrategia de redes creada desde la Casa Blanca y que poseen todos los mandatarios, indica Vázquez, pero en su cuenta personal es donde no recibe ninguna asesoría y crea especulación.

“El problema no es que Trump haga las cosas así, sino que varios líderes le siguen el juego. El presidente antes de mandar y cancelar la reunión contesta a redes sociedades, lo único que hace es seguir un juego de especulación de un empresario sin asesoría, no un político”, indica en entrevista.

La cuenta no oficial de Donald Trump (@realDonaldTrump) tiene casi 23 millones de seguidores, mientras que la oficial (@POTUS), no llega a los 15 millones de seguidores en esta red.

De acuerdo con los expertos, el peligro de seguir con esta política de “tuitazos” no sólo provoca que se desgaste la comunicación, sino que enciende los ánimos de una población polarizada que puede devenir en problemas sociales.

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