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El reto para que los mexicanos confíen en las aseguradoras

Hacer obligatorios los seguros no será suficiente para que la gente los adquiera. Estos son los cambios que deben hacerse.

23-01-2017, 5:13:27 PM

Aunque la obligatoriedad del seguro de autos es una realidad en 14 entidades y en las carreteras federales del país –las diferentes iniciativas iniciaron desde 2008-, el incremento que ha visto el sector asegurador en la adquisición de pólizas no se ha incrementado de manera considerable.

En México aún nos hace falta ver que no sólo podemos perder nuestro patrimonio, sino incluso nuestra libertad, porque una suma indemnizatoria en caso de fallecimiento puede irse hasta los 7 millones de pesos dependiendo de la entidad, y si no tenemos para pagar, no sólo terminaríamos afectando a la familia de un tercero, sino a la nuestra. A veces creemos que nunca nos va a pasar un accidente, y sólo valoramos el seguro cuando lo necesitamos.

Como ejemplo claro tenemos a Morelos, estado donde el seguro era un requisito para poder hacer el cambio de tarjeta de circulación. Durante los 12 meses que duró el programa se vio un incremento en la adquisición de pólizas, pero éste no se mantuvo, porque la gente las canceló una vez que cumplió con su trámite.

El problema es que la mayoría de las entidades que han impuesto la obligatoriedad de este seguro no estipularon sanciones o si cuentan con éstas son muy laxas; no implementaron un programa donde las pólizas no fueran cancelables y tampoco tienen la capacidad para hacer una fiscalización eficiente, lo que reduce significativamente su impacto.

La obligatoriedad no será suficiente para lograr la meta de que el 100 por ciento de los autos que circulan en el país cuenten con una protección si no la fortalecemos.

Para seguir avanzando en el tema, por parte del gobierno podría implementarse un mecanismo similar al de la verificación, en donde realmente existiera una fiscalización de la norma, donde el pago del seguro se realizara semestralmente y no en una sola emisión y con pólizas no cancelables. Si logramos erradicar de la mentalidad del automovilista que el seguro representa un gasto, será más receptivo a los beneficios de éste.

Por parte de las aseguradoras, debemos combatir mitos como que el costo del seguro es lineal, porque las personas realmente piensan que si quieren duplicar la suma por la que están aseguradas, tendrían que pagar el doble por su seguro cuando no es así. El mercado debe saber que el monto más caro de la prima asegurara es aquel cuya probabilidad de utilizarse es más alta; mientras que, en el caso de los montos superiores, al ser menos factible que sean utilizados en términos de suma asegurada, su costo es menor.

Otro punto trascendental es poner atención en ese mercado que no sufre siniestros. Quizá sea un porcentaje bajo, pero no es menos importante, por lo que debemos ofrecerle opciones que le hagan ver que necesitan un seguro. A este mercado hay que brindarle pólizas atractivas y asistencias con un valor agregado.

Para que estas medidas tengan éxito, debemos enfocarnos en que la atención al cliente es la clave para mantener a aquellos que ya están afiliados, porque si no respondemos adecuadamente en el momento de un siniestro, jamás cambiarán su percepción de que somos un gasto.

De acuerdo con la Asociación Mexicana de Instituciones de Seguros (AMIS), 1 de cada 4 autos sufre un accidente cada año, con un costo promedio por accidente vial de 25 mil pesos. En el caso de responsabilidad civil, el siniestro puede representar hasta 4 millones de pesos o la pérdida de la libertad, cuando una póliza puede adquirirse por mil 500 o mil 800 pesos al año.

También se estima que 3 de cada 100 personas fallecidas mueren por un accidente de tránsito; y 40 mil personas quedan con discapacidad permanente después de sufrir un percance.

Aunque las cifras parecieran un motivo suficiente para que las personas corrieran a adquirir un seguro, lo cierto es que sólo 3 de cada 10 autos cuentan con alguna protección y después del tercer año, la cifra cae radicalmente.

Recientemente Guanajuato modificó su Ley de Movilidad, en donde se estableció que todos los vehículos particulares en la entidad deberán contar para el 2017 con una póliza de seguro vigente para responder de los daños y lesiones que pudieran ocasionarse en cualquier siniestro o accidente.

De acuerdo con la Secretaría de Finanzas estatal, el padrón vehicular guanajuatense está compuesto por un millón 547 mil vehículos, sin incluir motocicletas, pero apenas 340 mil cuentan con seguro. Será difícil que esta cifra cambie drásticamente si hacemos ver a los conductores sobre los riesgos que corren cuando están al volante o no los sancionamos cuando no cumplen la ley.

*Francisco Oliveros es especialista en la industria de los seguros en México, es CEO de Seguros SURA. Es columnista en diversos medios de comunicado y ha sido conferencista en foros nacionales e internacionales. Egresado de la Universidad Iberoamericana, cuenta con un Posgrado en Alta Dirección.

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