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Qué pasará con México tras el triunfo de Donald Trump

La historia del próximo presidente de EU apenas empieza, sin embargo, hay algunas proyecciones para los siguientes meses con escenarios negativos para el país.

08-11-2016, 3:32:10 PM
Darinka Rodríguez

No hay buenas noticias para México: el hombre que será el presidente número 45 de los Estados Unidos no tiene carrera política, rechazó varias veces el hecho de competir por un puesto en el servicio público, pero lo más importante, basó su campaña en una serie de señalamientos y acusaciones en las que puso en entredicho la relación comercial y económica que existe entre ambos países.

Donald Trump ha sido electo para estar al frente de una de las economías más grandes del mundo y, por su peso y magnitud, sus decisiones trascenderán en otras economías, en especial de las emergentes como México y Latinoamérica.

En su discurso triunfal, señaló que la “la campaña electoral ha acabado, pero el trabajo real comienza ahora“. Su llegada a la Casa Blanca supone una serie de riesgos y caídas económicas que tendrán especial repercusión en la economía mexicana, al ser Estados Unidos el primer socio comercial, además de que alberga a millones de mexicanos en su territorio, de acuerdo con especialistas.

“He pasado toda mi vida en los negocios buscando un potencial sin explotar y eso es lo que quiero hacer”, sentenció Trump la madrugada de este miércoles.

Recesión importada

El panorama tras su triunfo es poco menos que catastrófico, pues se espera una recesión de 2 por ciento en el Producto Interno Bruto (PIB) de Estados Unidos y de casi 4 por ciento para México, de acuerdo con proyecciones de Ludovic Subran, economista en jefe de Euler Hermes.

“Él tiene dos enemigos en términos de su proteccionismo comercial que son México y China, pero también habrá un impacto financiero a través del financiamiento de la economía”, dice en entrevista con Alto Nivel.

Gabriela Siller, directora de análisis económico y financiero de Banco Base, detalla que el PIB decrecerá 3 por ciento, mientras que el tipo de cambio se podría dispar a 24 pesos por dólar americano.

“Si trata de renegociar el TLCAN utilizando medidas no diplomáticas (como ordenar revisiones tardadas a la mercancía proveniente de México) o si el congreso de EU autorizara su salida, entonces el escenario sería muy difícil para México desde el inicio”, indica Siller.

Las exportaciones de México representan alrededor de 25 por ciento del PIB y aproximadamente el 75 por ciento de ellas tienen como destino Estados Unidos.

Muros reales y económicos

Los muros que pretende construir no sólo son de ladrillo, sino económicos, pues su discurso no solo alude a las exportaciones y acuerdos comerciales, sino al envío de remesas que envían los mexicanos desde Estados Unidos.

De acuerdo con cifras del Banco de México, de enero a septiembre de 2016, el monto acumulado de las remesas familiares es de 20 mil 046 mdd, con un crecimiento de 7.7 por ciento anual.

“Si se crea la pared económica entre México y Estados Unidos, no habrá un ingreso de divisas como antes, lo que crea una posición riesgosa para México ante la posibilidad de incumplir con el pago de su deuda, y por ejemplo, habría una repatriación de capitales hacia Estados Unidos”, comenta Subran.

Trump no dará marcha atrás de construir un muro, de acuerdo con un análisis de Signum Research, pero contrario a sus promesas de que México lo pagaría, los contribuyentes estadounidenses serían los que asumirían el gasto.

“Se construirán algunas secciones del muro y Trump hablará de cómo dicho proyecto ha influenciado a la creación de empleo y la reducción de la delincuencia. También aumentará el tamaño de la fuerza de deportación de Estados Unidos y el número de personas que deporta”, indica.

En tanto, Siller asegura que el gobierno mexicano tendría que imponer programas para aminorar el golpe de la caída de las exportaciones. “El mayor riesgo y tasa de interés desincentivaría aún más a la inversión y al consumo, que también se verían afectados por la caída en la confianza de los consumidores y por el empeoramiento de las expectativas”.

Sin embargo, el apoyo del congreso es crucial para que Trump pueda concretar sus planes. En opinión de Ludovic Subran, el hecho de que varios republicanos le hayan dado la espalda durante la campaña habla de un riesgo de desacato y severos problemas en el gobierno estadounidense.

“Trump tendrá que cambiar su discurso eventualmente; si no, el Congreso no lo va a respaldar e incluso habría un riesgo de impeachment (juicio político) si continúa queriendo ser el personaje que ha sido; de continuar así sería muy costoso en materia de inversiones para Estados Unidos”, dice Subran.

Este miércoles, el presidente Peña Nieto envió un primer mensaje a Trump a través de Twitter, en el que señaló que ambos países deben seguir colaborando por la competitividad y desarrollo de América del Norte. Sin embargo, el gobierno mexicano aún no presenta un plan concreto, y admite estar ante un escenario “desconocido” e incierto, en el que cada día significará un nuevo reto en la toma de decisiones de política económica.

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