Estilo de VidaHistorias

Proyecto Japón aquí

Conoce esta iniciativa artística que toma como pretexto el fenómeno de la migración de japoneses en nuestro país para crear bellas obras.

26-05-2010, 5:00:00 PM
Proyecto Japón aquí
Estilo Hoy

Todo empezó con un encuentro fortuito en el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México. Miho Gahino, originaria de Hokkaido Japón y residente en México desde 1996, donde estudió artes plásticas, se encontró con una pareja cubana de ascendencia japonesa, cuya forma de saludarla y darles las gracias no sólo era propia de los japoneses de hace cien años, sino que en el Japón de hoy está considerada como una forma olvidada del ser japonés.


Desde entonces, Miro y Taro Zorrilla, arquitecto mexicano-japonés, han emprendido un viaje por todos los rincones del país, que se ha convertido en una travesía por la memoria de los miles de descendientes de japoneses que se establecieron desde finales del siglo XIX en ciudades como Mexicali, Ensenada, Ciudad Obregón, Guadalajara, Ciudad de México, Tampico, León, Orizaba, y Tapachula, entre otras.


A través de fotografías, videos y entrevistas –y con la ayuda del directorio telefónico, donde los apellidos Takahashi, Kato, Sato, Suzuki y Kawakami sorprenden aún en los pueblos más pequeños- Miho y Taro han retratado y recopilado el testimonio de 111 descendientes de japoneses de primera, segunda, tercera, cuarta y hasta de quinta generación, que serán exhibidos en el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México, en el marco de la celebración de los 400 años de amistad entre México y Japón. Además se publicarán un video documental y un libro.


Proyecto Japón-un país en las memorias, no busca, sin embargo, centrarse únicamente en el fenómeno de la migración japonesa en México, sino abordarlo de una manera más universal. Por ello las palabras “Japón” y “japonés” no están mencionadas en todo el proyecto, como tampoco se especifica el perfil personal de los entrevistados.


“Decidimos hacer este proyecto –explican Miho y Taro- para hablar de la dualidad que divide el corazón de todo migrante: orgulloso de un país de origen generalmente idealizado, pero también profundamente agradecido con la nueva tierra y cultura que los acogió”.

Relacionadas

Comentarios