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Por esta razón el ‘Porky’ quedó en libertad en México

Un juez en Veracruz otorgó el amparo a Diego Cruz con el argumento de que no existen elementos de prueba que sustenten el acto, por ende, el acusado no puede permanecer en prisión preventiva.

28-03-2017, 4:30:26 PM
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Diego Cruz, acusado de pederastia contra una menor del estado de Veracruz, consiguió un amparo de parte del juez Tercero de Distrito en esa entidad, obteniendo con ello su libertad inmediata, debido a que -según el juzgador- no existen las pruebas suficientes que demuestren que el joven cometió ese delito.

De acuerdo con la sentencia del juez Anuar González Hemadi, para que exista el delito de pederastia se debe probar que el acusado cometió un abuso sexual con intención lasciva, es decir, que la finalidad de ese abuso era “satisfacer un deseo sexual a costas” de la menor.

Cruz, había sido encarcelado en enero pasado después de que España ordenara su extradición por estar presuntamente involucrado, junto con otros dos jóvenes, en un sonado caso de abuso sexual en contra de una menor de edad en el estado de Veracruz.

¿Cuáles fueron las pruebas de la acusación?

En el amparo, el juzgador reconoce que sí se demostró que Cruz “realizó un tocamiento en la menor agraviada”, aunque no existen elementos de prueba que sustenten que ese acto se llevó a cabo “con la finalidad de copular”, por ende, dijo González Hemadi en su sentencia, al no probarse esa intención, el acusado no puede permanecer en prisión preventiva.

El juez de amparo asegura en su interpretación que los actos eróticos sexuales cometidos sin el consentimiento de la otra persona, solo pueden considerarse delictivos si la intención de los mismos es el “deleite carnal u obtener una satisfacción sexual”.

Es decir, si no existe esa intención no puede probarse el abuso sexual, el cual es uno de los elementos que conforman el delito de pederastia, asegura el amparo del juez Anuar González.

Así, debido a que la fiscalía no aportó en su acusación las pruebas de las intenciones de Diego Cruz, el juez de amparo ordenó su libertad, pues sin estas, explica la sentencia, la prisión preventiva en la que se encontraba el acusado viola el artículo 19 constitucional.

En ese numeral de la carta magna se establecen los requisitos que deben reunir las acusaciones hechas por los fiscales y ministerios públicos, pues sin esas probanzas la detención es violatoria del derecho humano a la seguridad jurídica. Esto significa que ningún ciudadano puede ser apresado sin una debida justificación legal, o si existen dudas con respecto a las razones y pruebas de esa detención.

¿Se trata de una absolución?

No, las absoluciones sólo se dan al finalizar el proceso penal, cuando el juzgador valora todas las pruebas aportadas por las partes.

En este caso, al analizarse los elementos iniciales de la acusación, el juez de amparo dejó sin efectos el auto de formal prisión que se le había dictado a Diego Cruz. Es decir, la fiscalía aún puede reaprehender al acusado si así lo ordena un Tribunal de Circuito, instancia que puede revocar este amparo, siempre y cuando así lo pida el Ministerio Público en un recurso de revisión.

¿Por qué es tan polémico este amparo?

Porque el juez que lo otorgó interpreta el delito con base en la finalidad que tenía el acusado al realizar el acto que se estima contrario a la ley. Se trata de una escuela jurídica denominada Finalista, creada en los años treinta del siglo pasado por el jurista alemán Hans Welzel (1904-1977), la cual ya ha sido abandonada por la mayoría de los sistemas penales del mundo occidental.

Bajo esa perspectiva, ningún delito podría probarse de manera fehaciente si no se aportan las pruebas de las intenciones del infractor.

No obstante, parte del sustento del amparo que liberó a Diego Cruz se basa en una jurisprudencia de la Primera Sala de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, publicada en 2006, la cual es de observancia obligatoria para los jueces de amparo.

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