

El gesto de Rusia abre una esperanza de que la relación entre ambos países mejore.
(Reuters)- Polonia sepultó ayer a su presidente, Lech Kaczynski y a la esposa de éste, Maria, quienes murieron en un accidente aéreo la semana pasada.
La nube de ceniza volcánica que cubre Europa impidió la asistencia de muchos líderes mundiales, entre ellos el presidente de Estados Unidos, Barack Obama.
Otros mandatarios, como la canciller alemana, Angela Merkel o el Rey de España tampoco asistieron.
El funeral, que se celebró en la catedral Wawel de Cracovia, puso fin a una semana de duelo nacional sin precedentes por la muerte de los Kaczynski y otras 94 personas, principalmente altos cargos militares y políticos, en el accidente en el oeste de Rusia el 10 de abril.
Gran despedida
Durante toda la noche del sábado, los féretros estuvieron expuestos en la catedral de Varsovia para que la ciudadanía pudiera dar su último adiós. Unas 180 mil personas los habían visitado desde que fueron colocados en el palacio presidencial el martes.
Los féretros fueron llevados el domingo de madrugada de Varsovia a Cracovia, en el sur de Polonia, en un avión militar que voló bajo para evitar la nube de ceniza que ha cerrado el espacio aéreo polaco y el de muchos otros países europeos.
Grandes ausentes
Barack Obama dijo que lamentaba no poder acudir al funeral.
“El presidente Kaczynski fue un patriota, amigo cercano y aliado de Estados Unidos, como lo eran aquellos que murieron junto con él, por lo que el pueblo estadounidense nunca olvidará su ejemplo”, dijo Obama en un comunicado antes de la postergación de su vuelo.
La canciller de Alemania, país vecino de Polonia y su principal socio comercial, también lamentó tener que cancelar su viaje. El presidente alemán y el ministro de Exteriores acudieron a Cracovia en helicóptero para estar presentes en el funeral.
Rusia presente
El presidente ruso, Dmitry Medvedev, también se dirigió por aire a Cracovia.
La solidaridad de Moscú tras el accidente ha conmovido a muchos polacos y despierta la esperanza de que se produzca una mejora de la tensa relación entre ambos países desde los tiempos en los que Rusia dominaba Polonia.