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P2P: el Uber de los bancos que busca cambiar la economía

El peer to peer lending, también llamado social lending o crowdlending, quita a los bancos como intermediarios, un modelo de financiamiento colectivo que democratiza las finanzas sin intermediación.

13-05-2016, 4:34:24 PM
P2P: el Uber de los bancos que busca cambiar la economía
Claudia Cerezo

Los préstamos uno a uno, mejor conocidos como peer to peer lending o P2P están en rápida expansión. En Estados Unidos han crecido 84%, en promedio, desde 2007. En México, el mercado se ha desarroolado a un ritmo de 160% anual desde 2013, alcanzando 2.83 millones de dólares (mdd) en 2015. Dos años antes, en 2013, el mercado valía 0.42 mdd. Y los analistas de la industria esperan que el P2P lending alcance el billón de dólares en el año 2025.

La falta de productos de crédito asequibles para la mayoría de la población y la disponibilidad de la tecnología han hecho que este modelo camine con paso firme. El peer to peer lending, también llamado social lending o crowdlending, quita a los bancos como intermediarios y, con ayuda de un portal en internet, pone en contacto a solicitantes de crédito con prestamistas a cambio de una comisión que cobra a ambos por el servicio. Digamos que se trata de un modelo de financiamiento colectivo que democratiza las finanzas sin intermediación.

En palabras más sencillas: las empresas de peer to peer lending son como un Uber de crédito. No prestan su dinero (como tampoco Uber dispone de los coches), sino que ponen en contacto a personas para que se presten entre ellos (igual que hace Uber con los clientes y choferes). Claro, en todo momento se cuida que el solicitante tenga un buen historial de crédito, así que únicamente se aprueba un pequeño porcentaje –alrededor del 10%– de las peticiones que se reciben.

El modelo tiene varias ventajas. Los solicitantes no necesitan avales ni garantías y cuentan con mejores tasas de interés que las que ofrecen los bancos: de entre 9 y 29%. Las instituciones bancarias tienen tasas de entre 26 y 50%, según el portal de la Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros (Condusef).

La tasa depende del riesgo del solicitante: cómo se ha comportado en el buró de crédito, su nivel de endeudamiento, su nivel de ingresos y el porcentaje de estos ingresos que pagará al crédito. Con toda esta información se analiza al solicitante. Del lado del prestamista también hay beneficios, pues los rendimientos alcanzan el 15% anual en promedio.

Mismo modelo, distintos propósitos

Ya hay muchas plataformas operando en el mercado mexicano, como Fondeadora, Kubo Financiero, Prestadero y La Tasa. Aunque su propósito general es el mismo –dar financiamiento–, los objetivos específicos pueden ser distintos. En las plataformas de deuda, la gente presta dinero a cambio de un pago de interés y la devolución del monto prestado.

Un alto porcentaje de usuarios (61% en el caso de Prestadero) pide prestado para consolidar o refinanciar otras deudas. Hay plataformas que fondean proyectos creativos a cambio de recompensas y otras fondean a emprendedores que buscan arrancar su empresa. Unas más apoyan con donativos a organizaciones no lucrativas, sin recibir ningún beneficio a cambio.

También hay plataformas de capital, como Fondeadora. Aquí, los inversionistas aportan recursos a negocios a cambio de un porcentaje de sus acciones o participaciones. No hay que confundir el P2P lending con algunas empresas que prestan dinero por internet, como Credilikeme, Kredito24 o Kueski.

Estas compañías ponen su propio dinero para financiar a las personas y se quedan con los intereses. Aunque funcionan a través de internet, en el fondo operan igual que los bancos tradicionales y cobran intereses altísimos (alrededor del 40% mensual).

El P2P es una alternativa a este tipo de negocios y también a los llamados “préstamos milagro” que se anuncian en periódicos y que ofrecen mensualidades pequeñas e intereses bajos, a cambio de una comisión. La mayoría promete no revisar el buró de crédito, lo que de entrada supone un fraude pues, por ley, todas las financieras deben consultar el buró.

El mercado P2P en nuestro país crece a pasos agigantados, pero aún es pequeño. Sin embargo, ya ha comenzado a agitar las pacíficas aguas de la banca tradicional y esta no tardará en reaccionar. Algunos bancos ya se han acercado a preguntar cómo entrarle a esto, y otros están creando divisiones y productos de capital de riesgo.

Gracias a la tecnología y a la falta de productos accesibles, en los próximos cinco años la forma en que operará el crédito ya no será la misma. Hay todo un movimiento disruptivo que obligará a los bancos a reestructurarse. Ya ocurrió con los taxis. Lo bueno es que el más beneficiado será el usuario. Habrá que dar seguimiento a la regulación.

*Este es un extracto del texto que la autora escribió para Alto Nivel y que podrás consultar completo en la edición impresa de mayo. Busca tu ejemplar en los principales puntos de venta, suscríbete en línea o descarga la revista digital. Sigue nuestra conversación en Twitter y Facebook.

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