Blogs + OpiniónPolítica y Sociedad

El olvidado rostro de la inmigración en México

La inmigración no solo es un fenómeno que vive Estados Unidos; México tiene una historia que escriben sus propios migrantes, pero que ha decidido olvidar.

07-08-2017, 6:35:42 AM
La inmigración es un fenómeno que México quiere olvidar, pero que existe en su propio territorio.
Especial. La inmigración es un fenómeno que México quiere olvidar, pero que existe en su propio territorio.

No sabemos quién le dijo al gobierno mexicano que parte de su mandato era deportar diligentemente a cuanto migrante centroamericano pasara por nuestras fronteras con rumbo a Estados Unidos. No fue el pueblo de México. No hay foros, pláticas, manifestaciones, ni cadena alguna en redes sociales que hayan exhortado al gobierno a controlar el flujo desde nuestra frontera sur. Hace unos años, ni siquiera había una idea precisa de la magnitud de este río humano, hasta que sacerdotes, activistas, documentalistas y los medios de comunicación comenzaron a cubrir con más detalle este problema.

Es una obvia componenda del gobierno mexicano con el estadounidense, acerca de la cual a nadie se le preguntó. Por lo mismo, es ilegítima, por decir lo menos. Hoy nosotros expulsamos a más centroamericanos que el mismo Estados Unidos; una enorme paradoja.

La noticia es que estamos dejando de ser lugar de paso. Somos destino para un creciente número de migrantes estadounidenses, europeos, asiáticos, latinoamericanos... Nos hemos convertido en esa tierra de oportunidades para algunos, que ven nuestros mismos paisajes y miserias con una mirada diferente. Les gustan tantas cosas de nosotros: nuestras libertades, nuestro mercado cada vez más importante, nuestra mano de obra, nuestra famosa calidez y nuestra comida (y el acceso a ella, por supuesto). Vaya, hasta los impuestos más bien bajos, comparativamente.

Están los retirados de Estados Unidos y Canadá que buscan un mejor clima, los europeos que huyen de la crisis, los chinos y coreanos que quieren hacer negocios y llevar una vida tranquila, y una buena cantidad de personas de origen mexicano que desean volver a su terruño, después de una vida de trabajo bien remunerado.

Los inmigrantes ofrecen mucho más que inversión y consumo a nuestra economía. Son a menudo más orientados a seguir o incluso provocar el cambio. No se quedan con lo que tienen; buscan en estas nuevas tierras mejorarse a sí mismos y a su entorno. Son activos políticamente.

Por nuestra parte, aún está por verse qué tan abiertos somos los mexicanos a la inmigración, habiendo sido por décadas expulsores netos de población.

Al parecer, somos muy amables y abiertos cuando se trata de inmigrantes bien instruidos, clasemedieros, algunos con cierto dinerillo para apoyar su llegada o una buena pensión para su retiro. No somos tan placenteros con los pobres o con los poco preparados. No es sorpresa; es naturaleza humana pura.

Sin embargo, una cosa es que exista alguna desconfianza por parte de la población a permitir que el gobierno (las autoridades migratorias, en particular) siga ejerciendo ese negocio torcido de administrar a los inmigrantes en México.

Las empresas que han dado la cara por los inmigrantes mexicanos en EU

Relacionadas

Comentarios