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Olvida el TLCAN: Trump prepara una bomba fiscal contra México

Un impuesto fronterizo y una reducción de los gravámenes a las empresas en Estados Unidos volvería automáticamente menos competitivo a México, causándole más daños que una renegociación o salida del acuerdo comercial.

02-03-2017, 6:30:08 AM
donald trump

Donald Trump puede afectar económicamente a México y con consecuencias serias, y puede hacerlo sin mover una coma al Tratado de Libre Comercio de América del Norte.

Desde su campaña, el empresario neoyorquino prometió bajar los impuestos a los corporativos para traer las inversiones de nuevo a la Unión Americana. Por otra parte, sigue el plan de aplicar un gravamen a los productos mexicanos que entren a su territorio.

Todo esto lo puede hacer con una reforma fiscal que presentaría su secretario del Tesoro, Steven Mnuchin, y sin violar ninguna regla del acuerdo comercial entre México, Estados Unidos y Canadá.

“En el tema del TLC, siguen muchas cosas en el aire. El plan fiscal es mucho más serio, no necesitas meter a Canadá en la jugada, lo tiene que aprobar el Congreso, que tiene mayoría republicana”, dice Valeria Moy, directora del observatorio económico México Cómo Vamos.

¿Cómo puede responder México? Tendría que bajar impuestos, pero sus débiles finanzas públicas pueden sufrir aún más. En el aspecto fiscal, el gobierno tiene pocas balas para responder a Trump.

Menos impuestos

Trump siempre tuvo el TLCAN en la mira, pero la reforma fiscal que llevaría al Congreso tiene el sello del Partido Republicano, que la estaba cocinando desde junio del año pasado.

Aunque no se saben detalles del plan, la propuesta gira sobre dos ejes: bajar los impuestos a las empresas y aplicar un gravamen de “ajuste fronterizo” sobre las importaciones e incentivos sobre las exportaciones.

“El plan propone reformar significativamente la forma en que las empresas son gravadas en los Estados Unidos, convirtiendo el actual impuesto sobre la renta de las sociedades en un ‘impuesto al flujo de caja basado en el destino’”, dice la organización Tax Foundation en un análisis.

En Estados Unidos, las empresas pagan una tasa de 35 por ciento de impuesto federal sobre sus ingresos cuando estos exceden los 335,000 dólares. Los corporativos también pagan impuestos locales, pero la tasa depende de la entidad donde estén situadas.

De acuerdo con Tax Foundation, el plan de los republicanos es reducir la tasa federal a 20 por ciento y hacer varios cambios en la base impositiva.

La propuesta de reforma de los republicanos, presentada en un documento llamado “A better way” (Una mejor manera), dice que el objetivo es “impulsar la economía, fortalecer la competitividad de las firmas estadounidenses y simplificar el sistema tributario para los negocios.”

“Si Trump reduce la tasa de impuestos corporativos, México automáticamente se vuelve menos competitivo y nos mete en un embrollo fiscal”, dice Valeria Moy, de México Cómo Vamos.

No es un arancel, sino un impuesto

La segunda parte de la propuesta es un impuesto fronterizo “de ajuste” para las mercancías que entren a Estados Unidos, pero las exportaciones norteamericanas no tendrían gravamen por lo que, en teoría, tendrían que ser más competitivas con el resto del mundo.

“Las empresas de los Estados Unidos ya no podrían deducir el costo de las compras del extranjero o las importaciones. Al mismo tiempo, las empresas ya no estarían sujetas a impuestos sobre los ingresos por ventas en el extranjero, o las exportaciones”, según Tax Foundation.

EL TLCAN eliminó los aranceles al comercio entre los países firmantes. Es importante recalcar que lo que propondría Trump no es un arancel, sino un impuesto, y así no violaría el acuerdo.

“Con estos cambios fiscales le metes un ruido impresionante al comercio (…) nos debería tener muy preocupados”, agrega Valeria Moy.

En 2016, Estados Unidos importó 294,151 millones de dólares (mdd) de productos provenientes de México, lo que le dejó un déficit comercial de 63,000 millones de dólares. Uno de los principales argumentos de Trump para calificar el TLCAN como “el peor acuerdo de la historia” es el precisamente el déficit con México, aunque omite decir que tiene desbalances mucho más grandes con otros países, como China.

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“El problema de Estados Unidos no es el déficit que le genera México, sino las mismas compañías norteamericanas que están instaladas en China”, dice Arnulfo Gómez, catedrático de la Universidad Anáhuac y ex consejero comercial.

Pocas armas para responder

El secretario de Relaciones Exteriores, Luis Videgaray, dijo que se podría revisar la política tributaria del país en caso de que Estados Unidos realice cambios.

“Lo que es un hecho es que México tiene que estar abierto a que en caso de que haya una reforma fiscal que ponga a México en desventaja (…), como país tenemos que estar abiertos a hacer lo propio”, agregó el ex secretario de Hacienda en una entrevista radiofónica el pasado 24 de febrero.

El gobierno de Enrique Peña Nieto hizo una reforma fiscal que entró en vigor y fue muy criticada por el sector privado.

“Se aplicó la supuesta reforma fiscal y lo que hizo fue reducir la capacidad de desarrollo, de dinero y menos posibilidad de inversión para mejorar la planta productiva nacional.

Si tenemos en cuenta que el ISR en México es de 35%, ellos tienen una ventaja competitiva. Qué pasó a partir del año 2014 se aplicó la supuesta reforma fiscal, lo que hizo fue reducir la capacidad de desarrollo, menos dinero y menos posibilidad de inversión para mejorar la planta productiva nacional”, argumenta Arnulfo Gómez, de la Universidad Anahuac.

Sería una desventaja enorme para México, porque las empresas van a ver un ambiente más adecuado para sus negocios.

Valeria Moy, de México Cómo Vamos, dijo que la respuesta más natural del gobierno sería también bajar impuestos, pero sus débiles finanzas públicas no se lo permitirían.

En 2016, el gasto público de México fue mayor en 611,934 millones de pesos a lo previsto en el programa, debido a más aportaciones a Pemex, CFE, más participaciones federales a estados y municipios, que salieron de más recaudación tributaria, de acuerdo con el informe de finanzas públicas y deuda pública de la Secretaría de Hacienda a diciembre de 2016.

Por otra parte, la deuda pública ha llegado hasta 50 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB) que, aunado con el débil crecimiento, es motivo para bajar la calificación crediticia del gobierno, algo que es inminente para varios analistas.

Si Trump saca adelante su reforma fiscal, el destino del TLCAN sería los menos importante para México.

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