Ventas con vitalidad
Bernardo Martínez-Parente Ricaud
En la batalla por ganar más terreno en el mercado de los fármacos contra la impotencia sexual, Cialis busca desbancar a otros medicamentos
Primero fue Viagra, pero luego llegaron Cialis y Levitra. El caso es que haciendo a un lado los estereotipos culturales, la disfunción eréctil o impotencia sexual se ha reconocido como un problema de salud pública a nivel mundial. Según los expertos, para 2025 más de 300 millones de hombres padecerán algún grado de esta enfermedad. De ahí que los diversos laboratorios farmacéuticos estén compitiendo por ganar más terreno en este mercado.
“En México, 7 millones de varones (casi el 30% del total de la población masculina) entre los 40 y 70 años de edad sufren de impotencia sexual, pero menos de 1 millón lo ha comentado con su doctor y se encuentra bajo algún tratamiento médico”, señala Bernardo Martínez-Parente Ricaud, director de Eli Lilly de México.
“Este país –dice– está muy asociado a estereotipos culturales como el machismo; por eso la mayoría de los hombres se resiste a hablar del tema tanto con su familia como con su médico y, si lo hacen, se circunscriben sólo a los aspectos psicológicos o de autoestima. El asunto es que realmente se trata de un problema de salud serio que debe tratarse.”
Un estudio realizado por Eli Lilly (en el que se entrevistó a más de 5,000 hombres mayores de 18 años con disfunción eréctil en países del primer mundo) reveló que 92% de ellos ha hablado de este problema con su especialista, pero en México este porcentaje se reduce al 41%.
“Por eso, nuestro interés por mantener una comunicación más estrecha con los médicos, las instituciones del sector salud y con el mercado en general, para transmitir al consumidor las reales dimensiones del padecimiento; sobre todo porque entre el 80 y 90% de los casos son de origen orgánico y están relacionados con enfermedades cardiovasculares, diabetes o tratamientos para el cáncer de próstata. Sólo entre el 10 y 20% se deben a causas psicológicas.”
Para Martínez-Parente, cuando aparecieron los primeros tratamientos de disfunción eréctil acapararon (casi de inmediato) el mercado, porque simplemente no existían en el portafolio de los laboratorios. “Sin embargo, ahora la oferta se ha ampliado y nosotros hemos invertido más de 1,000 millones de dólares en investigación para desarrollar Cialis, un tratamiento con el que le estamos apostando a este nicho de mercado y que viene a competir con Viagra, de Pfizer, y Levitra, de Bayer.”
A nivel corporativo, la participación en ventas de Cialis asciende a 400 millones de dólares anuales. En México, sus ventas son superiores a los 40 millones de dólares, cifra que lo coloca dentro de los cinco productos más importantes para la empresa y el mercado farmacéutico nacional.
El éxito de Cialis está en su amplio periodo de efectividad. Mientras que otras pastillas duran entre 8 y 12 horas máximo, el efecto de Cialis se prolonga hasta 36 horas.
“Existen más de 4,000 medicamentos en el mercado y en tan sólo tres años Cialis, que fue aprobado para comercializarse en México en 2003, se ha convertido en uno de los productos más importantes para la compañía. Aun así, este segmento apenas ha crecido al 10 o 15% de su potencial, lo que supone mucho camino por recorrer todavía”, concluye Martínez-Parente.