Por si fuera poco, en las áreas de conservación ecológica de la ciudad de México están asentados pueblos autóctonos poseedores de una tradición milenaria y de una cosmovisión que refleja la cultura mexica, así como el sincretismo al que dio vida la época colonial. Así, el sur de la ciudad de México se caracteriza por la combinación de naturaleza con ritos, fiestas y tradiciones que se reflejan en la diversidad gastronómica, dancística y musical de la región.
Alternativas
“Desde hace varios años, organizaciones de ejidatarios, comuneros y pequeños propietarios han creado proyectos comunitarios de turismo alternativo. Existen corredores ecoturísticos en Tlalpan, Tláhuac, Milpa Alta, Magdalena Contreras y Xochimilco”, explica Sofía Trejo, coordinadora de Proyectos Especiales de la Secretaría de Turismo del gobierno del Distrito Federal.
Las actividades que se ofrecen al visitante van desde caminatas, kayak en canales, temascal, ciclismo de montaña, campismo, senderismo interpretativo, observación de flora y fauna, hasta talleres de educación ambiental, granjas didácticas, pesca recreativa, escalada y más, para quienes deseen disfrutar de actividades distintas a las citadinas.
Básicamente, el interés del turista se relaciona con los espacios más consolidados, como los parques ecológicos de San Nicolás Totolapan, el Rancho Ecológico La Cima, Ecoguardas, el Tepozán y la Rufina, entre otros, ubicados en los corredores turísticos de la carretera Picacho-Ajusco y la carretera libre a Cuernavaca. Estos parques tienen toda una tradición en campismo, senderismo y ciclismo de montaña; además, han desarrollado espacios para talleres de educación ambiental.
En la zona de Cuemanco, en Xochimilco, se está desarrollando un nuevo concepto de turismo de naturaleza donde se conjugan canales, chinampas, tradiciones milenarias y actividades ecoturísticas. Entre estas últimas se encuentran las parcelas demostrativas, la pesca recreativa, el campismo en chinampa, kayak, observación de flora y fauna en canales, así como educación ambiental.
Es importante que el visitante tenga en mente que existe un reglamento que debe cumplir; debe llevarse la basura que produce y está prohibido tomar semillas, rocas o materiales de la montaña, la chinampa o el bosque, es decir, debe ser un turista preocupado por la sustentabilidad de la ciudad, del país y del planeta.
Hacia el sur
“La labor en el sur del Distrito Federal era un pendiente del gobierno de la ciudad; así se inició la coordinación con los proyectos ecoturísticos existentes desde hace tres años. La meta es garantizar la sustentabilidad del Suelo de Conservación. Nuestro enfoque es acompañar a los proyectos comunitarios de turismo de naturaleza con el objetivo de que ejidatarios, comuneros y pequeños propietarios no vendan su tierra. Con esto se evita el crecimiento de la mancha urbana y la contaminación de mantos acuíferos. Además, se refuerza la producción de oxígeno, vital para esta gran metrópoli”, reflexiona Sofía Trejo.
Con estas acciones se busca diversificar los productos turísticos y ampliar la gama de opciones para el visitante. De hecho, en el programa “De Fiesta en el Distrito Federal” se presentan las alternativas de diversión, entretenimiento y cultura que ofrece esta gran ciudad: museos, teatros, gastronomía, centros nocturnos, magníficas salas de conciertos y los grandes eventos que se realizan periódicamente, así como sus centros históricos, comerciales y de negocios y las opciones de ecoturismo.
De esta forma, el turista puede disfrutar de un buen espectáculo o visitar una exposición de arte para después dirigirse a los canales de Xochimilco, zona que la UNESCO declaró Patrimonio Cultural de la Humanidad en 1986. También puede instalarse en un campamento para disfrutar de la naturaleza en medio de bosques, convivir con los animales de las granjas didácticas y sembrar en un parcela demostrativa.
“Pretendemos posicionar al sur con nuevos productos de turismo de naturaleza, como una excelente opción para visitantes; además, queremos mostrar que el ecosistema está ligado a los pueblos indígenas, lo que conlleva ritos, fiestas, tradiciones y toda una cosmovisión. Nos proponemos también fortalecer la sustentabilidad del Distrito Federal a través de los servicios ambientales”, explica Sofía Trejo.
Fomentar el turismo de naturaleza es fundamental para la conservación de cualquier ecosistema. En la medida en que los visitantes se comprometan con proyectos ecoturísticos, se fomentará la conservación natural, lo cual conduce a una vida más sana para todos.
Fuente: www.revistaescala.com.mx