11 de noviembre 2009
Víctor Herrera, director de Standard & Poor's (S&P) México, señaló que el país perdió una oportunidad de corregir la dependencia petrolera de sus finanzas públicas y buscar otras fuentes de ingresos tributarios cuando el Congreso aprobó el proyecto de ley de presupuesto de 2010.
El titular de S&P dijo que el ambiente económico actual pone de relieve la falla estructural mexicana, que es una de las recaudaciones fiscales más bajas en relación al Producto Interno Bruto (PIB) entre todos los países que califica la agencia.
El Congreso mexicano aprobó este mes el segmento de ingresos del presupuesto de 2010 y aumentó los impuestos para alcanzar ingresos de $3.2 billones.
Sin embargo, los legisladores mexicanos descartaron una propuesta de un impuesto de 2% a las ventas de todos los bienes y servicios porque habría afectado a los alimentos y medicamentos, que actualmente no pagan impuestos.
Al respecto, Víctor Herrera dijo que el impuesto habría sido un avance, ya que habría sido pagado por todos.
Antes del inicio de las negociaciones del presupuesto de 2010 en el Congreso, S&P y Fitch Ratings cambiaron a "negativa" sus perspectivas para la calificación de México de "BBB+", debido a la presión fiscal por la caída de la producción petrolera y la debilidad de los ingresos tributarios.
Actualmente, S&P otorga a la deuda soberana de México una calificación de "BBB+", dos escaños sobre el grado mínimo de inversión.
Herrera comentó que ve "altamente improbable" que México llegue a perder dos escaños en la calificación y que con ello pierda su grado de inversión.
Agregó también que la institución no tiene una fecha para decidir sobre la eventual revisión de la calificación de la deuda soberana de México.
No obstante, conviene recordar que anteriormente S&P había dicho que esperarían a tener el paquete de egresos (a aprobarse a más tardar el 15 de noviembre) para hacer una evaluación sobre el panorama de la economía y las finanzas públicas en el país.
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