Fue aprobada un alza de 3% para los servicio de internet y, en general, de telecomunicaciones incluyendo televisión por cable y telefonía celular.
De acuerdo con Ernesto Piedras, director general del Competitive Intelligence Unit (CIU), en un análisis previo a la aceptación de estas alzas, "los nuevos impuestos resultan contradictorios con el objetivo del Plan Nacional de Desarrollo 2007-2012 de incrementar la cobertura, calidad y competitividad de la infraestructura, de modo que al final de la presente administración, México se ubique entre los treinta países líderes en infraestructura de acuerdo a la evaluación del Foro Económico Mundial”.
Asimismo, explica que el Estado ha definido únicamente la telefonía fija como servicio básico de comunicaciones; sin embargo, la convergencia tecnológica impulsa dicha definición un paso más adelante.
Y es que, actualmente, podríamos precisar el servicio básico de telecomunicaciones como un punto de acceso a una red, ya sea por medio de conexión fija, cable, móvil, satelital o microondas; es decir, los servicios de telefonía, internet y datos pueden viajar por distintas tecnologías, y lo que se debería definir como básico es el punto de acceso.
Además, a pesar de que en México se cuenta con una penetración de telefonía fija y móvil conjunta de 82%, el país ocupa el penúltimo sitio de los que conforman la OCDE en cuanto a acceso a internet.
Además, el 18% de la población aún no cuenta con acceso a ninguno de esos servicios, lo cual que debe ser la prioridad de la administración pública. Sobre todo a la luz de países semejantes, como Argentina, Brasil y Chile, que a la fecha han rebasado ya la barrera de penetración de tres dígitos, es decir, superior al 100%.
"Es previsible que los nuevos impuestos impacten a los ya de por sí altos precios de los servicios de telecomunicaciones en México, limitando el alcance de estas tecnologías en niveles socioeconómicos bajos, los cuales son los nuevos entrantes a estos servicios. Por lo tanto, la tendencia a la baja de los precios que ha permitido permear en niveles socioeconómicos bajos con más servicios, se verá revertida por el alza en los impuestos a la interminable escalera fiscal del sector impidiendo reducir la brecha digital", destaca Piedras en su informe.
Es importante destacar que las telecomunicaciones tienen significativas repercusiones directas e indirectas sobre la economía, principalmente relacionadas con un incremento en la productividad y facilitan la comunicación entre particulares y empresas, convirtiéndose en una importante fuente de innovación, creando nuevos servicios, productos y mercados.
Por ello, para el director del CIU resulta ineficiente y regresivo tasar servicios convergentes que tienen un impacto tan positivo en el crecimiento y desarrollo económico, la generación de empleos, el ahorro en gasto tanto público como privado, además de más y mejor calidad en la educación, así como en recaudación fiscal adicional por mecanismos actuales como el IVA e ISR, por solo mencionar algunos.
"Es decir, la ineficiencia y regresividad de estos nuevos impuestos proviene de incrementar artificialmente los precios de los servicios y excluir a los segmentos más desfavorecidos de los beneficios mencionados de las telecomunicaciones", detalló.
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