El negocio de las células madre, perteneciente al segmento de criopreservación, ha sido un terreno poco explorado y explotado hasta el momento, pero con grandes expectativas de crecimiento para los próximos años.
Claro, porque cada día son más las mujeres que al tener un bebe deciden guardar las pequeñas cantidades de sangre del cordón umbilical, para que en el futuro pueda ser utilizado como material genético para el tratamiento de diversas enfermedades crónicas.
Tras este creciente fenómeno, un grupo de empresarios y médicos mexicanos decidieron unir capitales para emprender en el año 2000 el primer "Banco de Cordón Umbilical (BCU)".
Hoy el Banco se encuentra clasificado como el más importante en América Latina en la red de criopreservación de células madre. Son 20 mil mamás las que han guardado con la más alta tecnología sus células, las cuales se encuentran perfectamente controladas a una temperatura de menos 190 grados centígrados.
De esto, llama la atención que únicamente esta empresa cubra el 60% del mercado mexicano, y sólo con 25 locales para dar este tipo de servicios. Esto demuestra su enorme potencial para un creciente negocio, que con toda seguridad, comenzará a dar sus frutos a partir de la próxima década.
Por otra parte, el perfil de los clientes está integrado por familias con un nivel socio económico que va desde el medio hasta el medio-alto.
En la actualidad, el 99% de los médicos en México están familiarizados con el manejo de este tipo de prácticas biológicas, por lo que sólo es cuestión de que las parejas se animen y los empresarios den rienda a las inversiones.