Según la Confederación Nacional de Cámaras Industriales (Concamin), el retraso para la construcción de la nueva refinería es un golpe directo a la competitividad del país, lo cual muestra poca voluntad de avanzar en proyectos productivos que beneficien a la industria y al país.
Esta situación ha provocado un extrañamiento en las cúpulas empresariales, pues siempre se habla de que los países con quienes compite México avanzan más rápido, y esta decisión de prorrogar la decisión comprueba que no se pueden hacer cosas con mayor agilidad en beneficio de la población, comentó Salomón Presburguer, presidente de la Concamin.
La prórroga para definir si la nueva planta de producción de combustibles se instala en Guanajuato o Hidalgo, afectará también la decisión de inversiones en el sector, pues se retrasan las definiciones e inicio de proyectos productivos.
Sobre el ajuste del gasto anunciado por el gobierno, el empresario dijo que se espera también un ejercicio de austeridad por parte de las secretarías, y no afectar esquemas de apoyo ni proyectos que fomenten la creación de empleos.
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