Los jardines verticales son un nuevo concepto que reverdece paredes y azoteas. Estos espacios verdes, son paredes tapizadas con plantas que crecen como las plantas aéreas,ejemplos de ellas son las orquídeas y los helechos, que usan de soporte a otras especies en lugar de enraizar al suelo.
En un futuro esta implementación se convertirá en una necesidad que ayude al fuerte cambio climático y generará nuevas oportunidades de negocio.
Los jardines verticales potencializan el uso del bien más reducido en las urbes: el espacio. Países de la UE como España, Alemania o Francia ya recurren a ellos, que a la par de mejorar el paisaje añaden grandes beneficios ambientales.
Para muchos esto empieza a ser ya una forma de producir ganancias. Los espacios ocupados son de poco peso y pueden instalarse en la fachada de los edificios, en ciudades con diversidad de clima.
A la par de mejorar la tan gris vista que ofrecen las ciudades capitales, tan llenas de edificios - ideales para implementar estos servicios- sirven de filtro de aire y reguladores térmicos, reduciendo hasta 8 grados la temperatura exterior y hasta 10 decibelios la contaminación acústica.
Los primeros ejemplos de jardines verticales aparecieron en Alemania y, actualmente existen más de cien ayuntamientos en ese país que ofrecen incentivos para la construcción de cubiertas ecológicas.
En EU, por ejemplo el Ayuntamiento de Chicago ya estudia el ahorro que producen los jardines verticales. Por otro lado resulta interesante observar las ganancias que dejan este tipo de servicios a sus proveedores.
En Madrid el edificio Caixa Forum en el Paseo del Prado tiene un muro vegetal de 24 metros de altura, con 15.000 plantas de 250 variedades diversas.
Es por ello que existen empresas que animan a que en los hogares disfruten de los pequeños plantíos y venden jardines hidropónicos, para que la gente siembre también algunas cuantas hortalizas de rápido crecimiento.
| ENCUESTA |