Los altos precios del petróleo, su cese de reservas y el hecho de que 740 millones de vehículos son responsables del 18% de las emisiones globales de dióxido de carbono (CO2) que provocan el efecto invernadero, son argumentos válidos para estar en contra de los coches convencionales que lanzan al aire malas emisiones.
Ante esta situación, Lamborghini ha decidido responder con una nueva estrategia ambiental que se traduce en una inversión de €35 millones, a través de la que propone hacer más eficientes sus coches y usar energías más limpias para su planta de producción.
El primer objetivo de la compañía italiana de automóviles deportivos, es la reducción de un 35% las emisiones de C02 de sus coches para 2015.
Lamborghini ha anunciado que su departamento de I+D está trabajando en la disminución del peso de los vehículos, la mejora de la eficiencia de los motores, la introducción del sistemastart-stop, el desarrollo de motorizaciones híbridas y la introducción de motores que utilicen biocombustibles.
Los automóviles híbridos -gasolina-eléctricos- tienen la capacidad de que si se genera más energía de la necesaria, el motor eléctrico se usa como generador, cargando además las baterías del sistema. En otras situaciones, el motor eléctrico sólo funciona al alimentarse de la energía guardada en la batería.
En cuanto a la fábrica de Sant’Agata Bolognese (Italia), a fines de este año dispondrá un sistema fotovoltaico con una potencia de 1.4 MW, que situado sobre el techo de la planta ocupará una superficie de 17 mil m². Asimismo, la compañía aislará completamente el techo de su fábrica, donde optimizará el sistema de calefacción y ventilación, para evitar pérdidas de energía innecesarias.
Con este paquete de medidas, Lamborghini espera reducir en un 30% las emisiones de su planta para el próximo año.
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