(Reuters).- Los votantes de 27 países eligen un nuevo Parlamento Europeo esta semana en unas elecciones que previsiblemente se verán empañadas por la apatía, y estarán dominadas por los votos de castigo contra los gobiernos nacionales, que luchan contra la crisis económica mundial.
Más de 375 millones de personas podrán participar en cuatro días de votación en toda la Unión Europea (UE), que comienzan en Reino Unido y Holanda el jueves, pero las encuestas sugieren que menos de la mitad del electorado acudirá a las urnas.
Pocos de los 495 millones de ciudadanos de la UE tienen mucho interés en la Asamblea o mucho conocimiento de lo que hace, pese a que configura muchas leyes paneuropeas, avala al Ejecutivo y el presupuesto de la UE, y ganará poder con el tratado de Lisboa sobre las normas del bloque.
Se prevé que los centristas sigan siendo dominantes en la cámara de 736 miembros. Pero una baja participación podría favorecer a los partidos minoritarios y extremistas, sin darles suficientes votos para sostener leyes como reformas urgentes del sistema de regulación financiera.
"Apelamos a todos los europeos a votar en las elecciones europeas", dijeron el presidente francés, Nicolas Sarkozy, y la canciller alemana, Angela Merkel, en un artículo publicado en periódicos alemanes y franceses el domingo. "No hay forma mejor de respaldar el objetivo de una Unión (Europea) fuerte y un mundo más seguro", escribieron.
Merkel y Sarkozy tienen sus propias preocupaciones. El voto en Alemania pondrá a prueba las aguas políticas antes de las elecciones federales de septiembre. En Francia, el partido gobernante UMP de Sarkozy podría sufrir un incremento del apoyo a partidos de extrema derecha. Los partidos en el poder en otros países, como Reino Unido, Irlanda y varios países miembros del este de Europa, están aún más preocupados ya que la gente vota sobre temas nacionales y escándalos, incluyendo cómo han gestionado los gobiernos la crisis económica.
Socialistas podrían ganar escaños
El Partido Popular Europeo y los Demócratas Europeos (PPE-DE), un grupo de centroderecha, seguirá siendo previsiblemente la principal fuerza del Parlamento, aunque el Partido de los Socialistas Europeos (PSE) podría ganar escaños, según sugieren las encuestas. "(La votación) siempre tiene más que ver con la política nacional y enviar un mensaje al gobierno", dijo Hugo Brady, del Centro para la Reforma Europea en Londres.
En España, el opositor Partido Popular aventaja al PSOE según las encuestas, en medio de una campaña en la que han predominado los temas de política nacional como la crisis económica y los escándalos relacionados con los populares.
Las elecciones se producen en un momento difícil para el primer ministro italiano, Silvio Berlusconi, que confía en una rotunda victoria para silenciar escándalos sobre su vida amorosa y relaciones empresariales que amenazan su credibilidad.
Las tareas del nuevo Parlamento incluirán ayudar a configurar - y aprobar - leyes de todo tipo, desde medioambientales a la referida a la supervisión del sistema financiero de Europa para intentar evitar otra crisis del crédito.
También tendrá la última palabra en el nombramiento del próximo presidente de la Comisión Europea, y deberá avalar además a todo el Ejecutivo de la UE. Los primeros resultados se esperan para después de las 20:00 GMT del domingo.
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