Invertir en la bolsa es todo un desafío para cualquier empresa. No sólo debe enfrentar las dificultades de cómo invertir, sino también vencer los mitos y prejuicios que existen sobre las acciones.
Las condiciones en los mercados bursátiles han ido mejorando en forma paulatina y el miedo a invertir poco a poco se desvanece. Esto no significa que haya dejado de ser un proceso riesgoso, porque además del complicado escenario económico, está la infaltable volatividad que siempre ha caracterizado a este sector.
Existen una infinidad de conceptos y funcionamientos que aprender. Una empresa puede seguir consejos, imitar a grandesinversionistas y hasta guiarse por sus propios instintos. Donde sí existe un concenso bastante notorio, es en los errores que una empresa NO DEBE cometer por ningún motivo. Estos son:
1. Seguir la tendencia de las acciones
Parece haber estudios empíricos que demuestran que hasta el día de hoy no existe ninguna técnica que basándose en la tendencia de una acción permita al inversor obtener rentabilidades superiores al mercado. Además, se corre el peligro de cometer a la vez los pecados que mencionaremos más adelante: el 4 y 7.
2. Comprar caro y vender barato
Los inversores que dan sus primeros pasos en la bolsa tienen grandes posibilidades de cometer este error, compran después de un tiempo que la acción esta subiendo, generalmente en su máximo y venden cuando esta misma acción llego a su piso. Generalmente, las emociones guían este irracional comportamiento, la idea está entonces en controlarse e invertir de manera racional e inteligente.
3. No Diversificar
Uno de los pecados más comunes es el de invertir todo el dinero en 1 o 2 acciones. El principio es sencillo; mediante la diversificación es posible atenuar el riesgo de que una empresa de se cartera sufra un shock y sus precios bajen fuertemente. Si decide no diversificar porque busca mayores retornos, recuerde que estará corriendo riesgos mucho mayores.
4. Seguir a las masas
Sólo existe un número limitado de acciones de una compañía, entonces, si todo el mundo quiere comprarlas éstas subirán de precio. La envida por la rentabilidad que consiguen otros puede ser uno de los motores más potentes para crear burbujas. Comprar algo por encima de su valor fundamental no representa ningún problema si existe otro "tonto" que te lo compra más tarde. Entrar en una burbuja sólo porque los demás lo están haciendo suele costar bastante caro.
5. Comprar y vender constantemente
Según un estudio realizado por académicos de los EU, el 20% de los inversores particulares que más hacían trading en su cartera obtuvieron en el periodo de estudio una rentabilidad media del 11.4%. El 20% de los inversores individuales que dieron menos rotación a su cartera obtuvieron una rentabilidad media del 18.5%. Aquí es el único lugar donde la "pereza" puede hacer ganar más dinero.
6. Actuar por orgullo
La naturaleza humana es reticente a reconocer sus errores, especialmente a los inversores, a quienes les cuesta comprender que han competido un error y suelen evitar vender en pérdidas. Cuando cae la cotización de una acción en la que se ha invertido se suele ser reacios a vender en pérdidas esperando que con el tiempo la acción se recupere, ignorando así las señales de alarma y las noticias que indican que nunca más volverá a alcanzar el precio de compra.
7. Invertir por apariencia
Invertir simplemente porque una empresa es conocida o le gusta, no es el camino seguro para el éxito. Lo que cuenta son los estados financieros, es decir: los resultados.
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