En tiempo de crisis, el MBA surge como buena opción. Ante la incertidumbre de cuánto puede durar el escenario financiero, la posibilidad de mejorar la formación profesional para acceder a un empleo es más que recomendable.
Las escuelas de negocios están conscientes y así, paralelamente sube el desempleo, como también lo hace la oferta de Másters en Dirección y Administración de Empresas (MBA)
La crisis está afectando de manera muy desigual a cada tipo de programa de formación. En las modalidades a tiempo completo, suele ser el propio alumno el que decide dejar su trabajo en un momento de bonanza económica y pagarse por su cuenta un master. Cuando llegan las vacas flacas, los despidos masivos precipitan esta situación.
Núria Guilera, directora de marketing del MBA de Esade , explica que “durante la crisis de las empresas tecnológicas en el 2001 y el 2002, ocurrió lo mismo que ahora. El número de solicitudes para cursar nuestro programa a tiempo completo delMBA está aumentando entre un 25% y un 30% aproximadamente".
"Con casos como la quiebra de Lehman Brothers, por ejemplo, muchos profesionales quedan en la calle y piensan que es un buen momento para formarse”, afirmó Guilera, quien agregó además que, la lógica entonces es perfeccionar la formación antes que optar a un nuevo empleo con peores condiciones salariales y laborales que el que han perdido.
La prueba que confirma el vigor actual de los programas de MBA es el aumento de los test GMAT, un examen que podría compararse a la selectividad, pero para acceder a programas de formación directiva de alto nivel.
El Graduate Management Admisión Council (GMAC), el organismo calificador de este sistema de evaluación, ha registrado un aumento de casi el 12% en el número de candidatos que realizan enGMAT en los últimos tres meses, según la Executive Education del IESE de Barcelona.
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