Un grupo de investigadores españoles del Hospital de Asturias, España, y la empresa STIGA, buscan demostrar cómo un proceso análogo a la "apoptosis" (función que regula la muerte programada de las células), puede ayudar a las empresas a eliminar partes de sus operaciones poco efectivas o que no funcionan bien.
De este modo, sostienen que se podría prevenir la extensión de una decadencia comercial que podría afectar a otras partes de la organización, provocando en última instancia su desaparición.
La muerte programada de las células, conocida en biología como "apoptosis", es un proceso natural en el que células dañadas, enfermas o no deseadas son estimuladas para que se destruyan a ellas mismas.
Bajo circunstancias normales, este proceso ayuda a formar los fetos, permitiendo a los dedos separarse para formar las manos, por ejemplo. Además, permite al cuerpo erradicar células errantes que pueden ser destructivas si las deja a su libre albedrío. Asimismo, los científicos aseguran que ejerce una labor de control en la réplica celular y preve el tipo de réplica que después puede derivar en un proceso cancerígeno.
La aplicación de la apoptosis permite incrementar la productividad mediante una "reducción del tiempo y los costes de los procesos", mejorando la calidad y la satisfacción del cliente, afirman los expertos, agregando que esto es, que su núcleo es la reformulación y el rediseño "radical" del proceso de negocio para conseguir mejoras drásticas en áreas clave.
La mayor parte del trabajo que se realiza no proporciona ningún valor a los clientes, por lo que este trabajo debe eliminarse, aconsejan. En su lugar, las empresas deben reconsiderar sus procesos para maximizar el valor a los clientes al mismo tiempo que se minimizan el consumo de los recursos necesarios para sacar al mercado un nuevo producto o servicio.
Para detener estos procesos, el estudio sugiere adoptar la "apoptosis" como un modo de proceder estandarizado dentro de la organización.
Los sistemas de mejora y autoprotección pueden introducirse mediante lo que ellos denominan "mecanismos estructurados y virtuales". Éstos son introducidos en cada parte de los procesos dentro de la organización y se pondrán en funcionamiento en un momento específico, cuando las condiciones de la organización se acerquen a un "punto sin retorno" (crisis). Al desencadenarse esos mecanismos estructurales, se provoca la muerte programada y localizada de aquellas partes de los procesos internos de una empresa que no funcionen correctamente.
En definitiva, el concepto se refiere a que esas partes del negocio se sacrificarán por el conjunto de la empresa, para salvarla de una muerte segura, aseveran los investigadores.
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