La reingeniería constituye una recreación y reconfiguración de las actividades y procesos de la empresa, lo cual significa volver a "crear" de forma radical él o los sistemas de la compañía para lograr efectos positivos a corto plazo generalmente en materia de rentabilidad, productividad, tiempo de respuesta, y calidad, lo cual implica la obtención de ventajas competitivas. Con su carácter radical, se tiende a borrar por completo los viejos conceptos, reemplazándolos por nuevas y revolucionarias ideas.
Algunos beneficios
de la reingeniería serán tangibles, otros no. Podremos, por ejemplo, reducir la cantidad de movimientos que hace un trabajador en la línea de trabajo de Toyota. Lo anterior, no puede tomarse sólamente como cuánto dinero puede ahorrar, sino en la comodidad con la que el trabajador realizará su labor, y la consecuencia de que se enferme menos o pueda trabajar durante más años, resultando del no todo tangible para los gerentes.
Los beneficios pueden dividirse en dos: "cuantificables" (como la reducción de desechos o tiempo) y "no cuantificables". Sin embargo, los beneficios intangibles, pueden dar el mayor impacto a largo plazo.
Los orígenes de este método se encuentran en Occidente como una "reacción" de las empresas de Estado Unidos a sus problemas de competitividad frente a las compañías japonesas. Estas últimas, venían trabajando desde hacía mucho tiempo en "el mejoramiento contínuo" logrando de tal forma ir sacando continuas e importantes ventajas frente a las organizaciones occidentales.
La única solución que divisaron las empresas norteamericanas en ese entonces, era sencillamente destruir los viejos conceptos que las limitaban e impedían el desarrollo, evolución y puesta en práctica de nuevos conceptos tanto en materia de productos, como de procesos.
En una segunda fase y como resultado de un marco recesivo las empresas se vieron en la necesidad imperiosa de reducir rápida y eficazmente los costes sin poner en peligro la calidad de sus productos y servicios, para lo cual se vieron en la obligación de recurrir a la recreación y reconfiguración de sus procesos. Es la necesidad de lograr que la empresa vuelva a ser competitiva, mejorando sus niveles de productividad, costos y calidad, constituyéndose en muchos casos la única forma de rehabilitar financieramente una empresa.
Genralmente las empresas que se deciden por la reingenía utilizan el siguiente esquema:
Identificación de los procesos estratégicos y operativos existentes o necesarios, y creación de un mapa (un modelo) de dichos procesos.
Jerarquización del mapa de procesos para su rediseño, y determinación de los procesos clave, aquellos que se abordarán primero o con mayor interés.
Desarrollo de la visión de los nuevos procesos mejorados.
Reingeniería (creación y rediseño) de procesos, realizada por consultores externos, especialistas internos, o una mezcla de ambos.
Preparación y prueba de los nuevos procesos (pilotos).
Procesos posteriores de mejora continúa.
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